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martes, 5 de julio de 2016

Ella es: ZuLuz

Conociendo a ZuLuz Villaseñor:








Empecé a correr desde julio de 1999

Inicié a correr por bajar de peso. Después de adquirir la disciplina corrí por mejorar marcas, competir y subir a un  podium. Hoy en día corro porque es mi forma de vida, es mi momento, mi terapia, mi descanso, mi pasión; así mismo porque me sigue dando esa adrenalina de saber que puedo ir más allá de lo que ni si quiera a veces me imagino.

No tengo una distancia preferida, responder eso es difícil porque he corrido desde 100 metros en pista hasta 80 kms y cada una tiene su peculiaridad y mis respetos, por lo que no podría decidirme por una específicamente, aunque, en las que mejor me han ido serían 5 y 10 kms.

Ya con varios años en esta disciplina-hobby es difícil escoger una carrera en especial. Sin embargo, una que me marcó y tan es así que sigo en este medio fue la Carrera de la CANACO 10K (agosto 1999). Fue mi primera carrera y llegué junto con la ambulancia, prácticamente caminando, pagué mi novatez ya que salí algo rápido y no me quise dejar de las demás personas, y sobre todo si eran personas muy adultas. En el kilómetro 6 me troné y me senté en una banqueta toda frustrada y un señor se acercó y me dijo: "Párese y siga aunque sea caminando". Él  me acompaño hasta la meta y me iba platicando infinidad de cosas, era un corredor con ya varios años de experiencia. Cuando crucé la meta decidí que me iba preparar mejor y que iba a regresar el año siguiente y así fue de 1:15 horas que había hecho en 1999, ya en el 2000 hice 46:14' y obtuve el tercer lugar en mi categoría... fue mi primer pódium.

Cuando estuve en la universidad no pude sobresalir o despuntar en mis pruebas de 1,500 y 800 mts. pero en ese entonces se lesionó una corredora para los relevos de 4x100 mts. y esa misma correría 4x400mts. Así que el profe habló conmigo y me dijo: "Te ocupo aquí" y entonces ya era parte de los dos relevos y ese evento me marcó porque aprendí a enfocarme para una carrera de 100 mts que dura solo segundos y en la que tenía que dar todo de principio a fin y asímismo los 400 mts que duraba poco más de un minuto, y aquí aprendí a distribuir mi energía para poder cerrar con todo los últimos 120 mts., pero lo más importante es que aprendí a trabajar en equipo.





50K  Nobel Canyon  (18/sep/2015)

Llegué con todas las ganas y entusiasmo. Pocos sabían que no estaba bien de salud y en ese momento ni yo misma sabía que tenía, sólo era un agotamiento constante y para rematar unos días antes me dijeron que tenía tifoidea, aun así me encapriché y corrí, y les dije a unos del grupo: "Si me ven mal en algún punto de la carrera, no me dejen seguir". Arranqué relativamente bien, pero después del kilómetro 25 empezó mi calvario, mi energía se acababa y mis piernas no respondían. Cada paso que daba era un martirio. En tres ocasiones me tuve que parar y sentar en la tierra porque me mareaba. Literalmente hablaba con Dios y le pedía que me quitara el dolor y mareos para poder seguir, casi al borde de las lágrimas, pero yo misma me decía: "No vas a llorar porque tú decidiste estar aquí, cuando cruces esa meta llora todo lo que quieras". Y así fue, crucé en 8:42 horas, cuando el tiempo límite era de 9:00 horas. Este ultra me marcó la vida porque aprendí que tan fuerte es mi mente al dominar mi cuerpo, aunque también me concientizó que lo primordial es mi salud y no pasa nada si no corro una carrera en la cual ya esté inscrita.

La carrera que más me gustaba ya no la hacen hoy en la actualidad, se llama "Carrera sólo para Mujeres" de 5 kms; salía y llegaba en el CREA. Era padrísimo ver puras mujeres en la pista de todos colores y tamaños y mas que todo sabías bien en que lugar o nivel estabas y era de las carreras más rápidas que se corrían pues no te querías dejar y querías llegar lo mejor posicionada y sobre todo agarrar pódium por lo menos en tu categoría.

¡Wow! Contando esto pude recordar tantas vivencias buenas y no tan buenas porque ésta disciplina tiene sus altas y bajas.


─¡Gracias ZuLuz, por compartirnos estos momentos importantes de tu vida!  (Héctor Buelna)








Ella es: UltraPau

Conociendo a Paulina Vega:



¡Pues que me saco la lotería!

Hace unos días me llegó mensaje del buen amigo, Héctor Buelna para relatar un poco de como fué que comencé a correr.

Esta adicción a la corredera empezó como propósito de Año Nuevo en Enero/2013, al ver que le faltaba una chispa más a la vida, al sensibilizarme que había personas que gozaban de menos salud que la que yo actualmente tenía,  y más importante, tenía una muestra latente en mi familia que no hay peor lucha que no se hace cuando se tiene voluntad en realizar cualquier cosa que te propongas.

Empecé a caminar en el CREA, primero dos, luego tres vueltas al circuito de tierra, y me gustó. Luego me dí cuenta que había quienes me pasaban corriendo, sin importar su masa corporal ni su edad, y yo.. caminando… Oh que decepción.. Pensé: "¡Si ellos pueden, yo también!".
Cambié la caminada por la corrida, a dos, tres vueltas por la "tierrita". Cada vez que iba sentía esa adrenalina de haber hecho algo bueno por mi salud. Fuí así aumentando las vueltas hasta llegar a 10, poco a poco me daba cuenta de que sí podía.

Mi hermano, sorprendido porque ya me ejercitaba, me insistía en que participara en el Medio Maratón de Tijuana. Jamás!!!! pensaba. ¿Yo, 21 kms?, imposibles de lograr. Mi cabeza lo negaba, pero en el fondo, había una chispa que decía: "¿Y si, sí puedo?".
Al mismo tiempo, mi hermano me insistía a que participara en las carreras dominicales,  a lo cual me sugirió que le diera like a la página de "Yo También Corro en Tijuana". y que ahí revisara las carreras, y que participara para que me midiera con otros corredores.

Fué así como un día me levanté para ir a participar en una carrera que me quedaba a la mano. Eran 10 kms, y si ya los cumplía en el CREA, no sería difícil hacerlo en la calle.
Mi sorpresa sería que la ruta de la carrera tenía pendientes, que aunque no se veían, si se sentían. Logré terminarla, cansada pero feliz, pues además éramos tan poquitos participantes, que me llevé un reconocimiento.

Así me dí cuenta que eran emocionantes las carreras, y que quería experimentar más.
Seguí entrenando en CREA, participando en toditititas las carreras los domingos, esto aumentaba mi seguridad al correr  y sobre todo practicando la distancia, hasta que me sentí  lista para participar el Medio de Tijuana.



Fué emocionante, una verdadera fiesta. Iba sola, sin embargo, tendría mi porra oficial, mi hermano que me había amablemente invitado a participar, estaría en el km 16 esperándome por si necesitaba algo.
Me encontré a amigos en el camino que no sabía que corrían, platicamos un rato hasta que nos separamos, llevaba mi música, y mi trapito para el sudor.  Dos horas 16 minutos, de pura felicidad fueron el inicio de una distancia que no solté.

Mi próximo Medio Maratón sería hasta el siguiente año en Ensenada, Mayo 2014. Entre este tiempo mis entrenamientos habían sido constantes, seguía participando en carreras, pero aún así los nervios volvían a aparecer.

Ese año corrí nuevamente en el Medio Maratón de Tijuana.
No se como ni cuando, llegó esa confianza en esta distancia, que en un abrir y cerrar de ojos me hicieron llegar a completar  20 Medios Maratones hasta hoy. He tenido la fortuna de ir eligiendo en donde correr, conocer nuevos caminos, pero por sobre todo, hacer amistades con las que comparto cada kilómetro de estas aventuras, a veces en las carreras, a veces en los entrenamientos. Todos y cada uno de estos eventos han sido especiales. En ocasiones hay porra, otras no, pero siempre hay algo que se queda, y es la enorme satisfacción de haber logrado un reto más.

Claramente la distancia me es bastante cómoda, sin embargo empieza ahora a surgir la cosquillita por sentir esa "comodidad" en los 42 kms.
Al día de hoy, han sido: un 25K, 3 Maratones y 2 Ultras. Me gusta elegir los eventos para que en la manera de lo posible no se repitan los lugares.

No soy ni las más veloz, ni gozo de la mejor técnica al correr. Solo sé que me gusta bastante, y que al hacerlo se sale cualquier energía negativa de mi cuerpo, y automáticamente me lleno de la positiva para seguir adelante con mayor confianza y seguridad en todo lo que hago. Este deporte te recuerda por sobre todo, que uno debe hacer las cosas por sí mismo y sin comparación con nadie pues tú eres tu propia competencia.

Mi saldo al día de hoy: Incontables y entrañables amistades, uñas negras de los pies constantes, muchos pares de tenis y ropa deportiva, miles de kilómetros de risas y buenos momentos compartidos. 

Me llaman:  UltraPau
Mi primer Medio Maratón: Tijuana 2013
Mi primer Maratón: Rock and Roll Las Vegas Noviembre 2015
Mi primer Ultramaratón: Paseo Nocturno Luna llena Agosto 2015



─¡Gracias Paulina por compartirnos parte de tu experiencia como corredora!  (Héctor Buelna).






lunes, 27 de junio de 2016

Carrera APT 10K 2016

En una semana que entrené velocidad en varios entrenamientos, quería sentir el rigor de correr algo más que 5 kilómetros fuertes.

El sábado participé como "pacer" para un amigo en la carrera de 5.2 kms del Serial de delegaciones, donde entregan una colección de medallas y estas formarán la frase POR TIJUANA.
Aunque el paso fue un tanto relajado para mi, igual fue demandante por tantas subidas y porque al final de todo hice un total de ocho kilómetros. Sin embargo, mi carrera me esperaba al día siguiente, aún cuando tristemente tuve que rechazar otra invitación para entrenar en el Cóndor.

Tampoco quise ir a correr 21 kms a Rosarito, aunque esa sea mi distancia favorita; me quise apegar a lo que me convenía en mi plan de entrenamiento, pues si voy a correr el medio maratón de Tijuana, mejorar en los 10 kms es importante para mi.  En esta ocasión, quería conocer un carrera que nunca había corrido, la APT (Asociación de Periodistas de Tijuana).



El sueño se me fue temprano, como a eso de las 5:20 a.m. De una vez me puse en actividad, si la carrera era a las 8:00 a.m.
Me preparé con calma, pero a las 6:00 me dio por revisar la convocatoria en internet, rara vez lo hago, pero algo me empujó a hacerlo y... qué bueno que lo hice, pues la carrera estaba anunciada para comenzar a las 7:00 a.m. y no a las ocho como yo pensaba. Ahora tenía tan solo una hora para vestirme, terminar de prepararme y lanzarme a Zona Río. En una hora tenía que hacerlo todo como rayo, como personaje de caricatura, por despistado.

Llegué al Cecut faltando escasos veinte minutos antes de las siete, pero veía muy poca gente, se notaba que comenzaría un poco retrasada la carrera. Menos mal, así calenté cómodamente, sin presiones de tiempo. Y ver que no serían más de 150 corredores me animó a que podía sacar un buen lugar general, tal vez dentro del top 30 o top 20 si le ponía ganas. Mi tiempo a buscar, sería algo menor a 42 minutos.

Con gusto pude reconocer a corredores a quienes pude saludar, como a Yoana Díaz, Víctor Serna, a su esposa Sandra, a don Alonso Rubio y a Elisa Guerrero, de este modo la mañana de competencia sería más amena.

Tuvimos un fresco arranque, aunque no tan vertiginoso como en otras carreras, puesto que los corredores realmente veloces de la ciudad se habían ido al medio de Rosarito. Aún así, los punteros tomaron un paso como de 3:30' el kilómetro. Yo haría mi propia carrera, e iba a paso de 3:50' para comenzar, pero quería bajarle a 4:00' para que me durara el paso así el mayor tiempo posible.

Foto de Víctor Puma. Con Yoana Díaz.


Corrimos por la vía rápida, y en el circuito daríamos la vuelta a la altura de la Prepa Lázaro Cárdenas, tomaríamos la recta de Niños Héroes hasta llegar de nuevo al Centro Cultural Tijuana, y de ahí a repetir el circuito para completar los 10 kilómetros.

En casi todo el trayecto pude manejar un paso menor a 4:10', que era lo que quería y mantenerme ahí hasta el final sería mi reto.

Rebasé a algunos corredores en la primera vuelta, eso solo sucedió porque mantuve el paso, pero ya en la segunda vuelta al mencionado circuito me sentí un tanto solitario, casi como en cualquiera de mis entrenamientos, pues como a 200 metros iba adelante un corredor y a una distancia similar tenía atrás a mi más cercano perseguidor, a ese sí no lo quería ver cerca, y apretaba el paso aunque resintiera el cansancio.

Los primeros 5 kms me salieron en apenas 20:10 minutos. La segunda vuelta difícilmente me saldría igual. Para nada me aburrió pasar dos veces por las mismas avenidas o ver las mismas glorietas, de hecho ahí apretaba el paso, para que pudieran pasar pronto los automovilistas que los de tránsito detenían. Algo que sí extrañé fue subir al menos un puente, pues las piernas caían en un ritmo monótono y al menos una cuestecita ayuda a romper ese ritmo, sobre todo al bajar.

En el km 7.5 un extraño dolorcillo me llegó en la parte interna del muslo izquierdo, algo parecido a un calambre me quería sorprender. ¡¡ Noooo !!  Iba lamentándome en mi pensar: ¿Qué hago? ¿Me detengo a estirar? ¿Debo, mejor caminar? No hice ni una cosa ni la otra, solo aflojé un poco el paso, que si iba a 4:15' lo reduje a 4:25' para que se relajara el músculo que resentía. Pensaba en que quizás no debí correr la carrera del día anterior, pues no acostumbro hacer carreras en días consecutivos, no si quiero rendir bien en alguna de las dos, y en éste caso la APT era mi carrera.

Faltando aproximadamente una milla ya no sentí nada en cuanto a la molestia, y comencé a retomar el paso que quería. Plaza Río se siente larguísima en la segunda vuelta, pero al ver la "bola" del cine planetario me dio un gusto enorme, Ya faltaba poco para lograrlo y crucé con fuerza la calle donde está el monumento de las Tijeras, sintiéndo las miradas de los automovilistas que esperaban a que cruzara.

Foto: Yoana Díaz

Foto: Víctor Puma.


Llegué con gran felicidad, por haber corrido casi a mi mejor nivel (que espero recuperar), haciendo 41:23 minutos en total.

Cuando pasé a revisar la lista de resultados para ver si había conseguido entrar el top 20 me llevé la grata sorpresa de ver ni nombre en el lugar 12 general.  Y la segunda, que quedé tercero en mi categoría. La tercera, que el chico que llegó detrás de mi también era de la catego y que si yo hubiera aflojado el paso, él me hubiese arrebatado ese tercer lugar.

Yoana también obtuvo un tercer lugar. Cosa admirable para mi ultramaratonista amiga, pues me comentó que solo había dormido dos horas, pero es tanto amor al deporte que lo logró también,

Sandra, esposa de Víctor Puma, igual se coló al podio, demostrando que son una familia ejemplar, mientras él había corrido 5 kms empujando la carreola con sus hijas.

Ya extrañaba hacer una carrera de 10 kms. Ahora que abundan las de 5 kms, y se extinguieron las de 15 y 16 kms que hasta hace pocos años aún existían, pues a aprovechar las pocas que hayan.

Enlace de Resultados en el periódico ESTO:

http://www.oem.com.mx/esto/notas/n4210853.htm

¡Gracias por tu Visita!





miércoles, 15 de junio de 2016

Posibles Accidentes al Correr




Puede ser por mala suerte, por exceso de confianza o por descuido que en ocasiones nos pasan cosas muy desagradables al ir corriendo, pero que son detalles que mayormente bien podríamos evitar si estamos atentos y somos cuidadosos. Hoy les comparto en este tema, algunos casos que he visto y/o que me han sucedido, que espero sean de utilidad al lector-corredor.


─Al ir corriendo a veces el sudor cae en los lentes de las gafas, y lo que hacemos es quitárnoslas. La sacudimos o limpiamos (mientras aún corremos) y al intentar colocarla de nuevo sobre nuestras orejas, al menos a mi me ha pasado ya varias veces que he estado a punto de picarme los ojos con las terminales, por eso a veces mejor los llevo en la mano una vez que sudados y manchados ya no me dejan ver mientras corro a velocidad.

─ ¡Cuidado en el arranque si es de bajada! Ya hemos visto casos en carreras que en el inicio, con la "estampida" de corredores, al ser de bajada algún corredor se descuidó y apenas comenzando la carrera ya va rodando. Tampoco se vale empujar, así que hay que tener mucho cuidado, que no todos son experimentados, siempre hay principiantes... aunque claro, el suelo recibe a cualquiera.

─Al calentar a veces olvidamos incluir los giros en las talones, que mas bien involucran a los tobillos. Es muy doloroso un esguince o torcedura al correr, ocasionado por pisar un desnivel o bache. Sobre todo debes ser precavido si sabes que eres supinador, es decir que tu pisada es supinada.



─ Hay aceite tirado en las calles mientras vas en una carrera ¿Te ha tocado ver esto? Me ha sucedido que de pronto bajo el ritmo en plena competencia para evitar darme un resbalón o por sacarle la vuelta a ese líquido que a veces no es solo una mancha grande sino un derrame. Claro está, ocasionado por autos averiados que estuvieron estacionados mientras el aceite se les fugaba.

─No he sabido de casos donde algún corredor (conocido) haya sido mordido por un perro al momento de correr, pero si que los han "correteado"; y esto puede ocurrir ya sea en un entrenamiento o en una carrera, como en esas que hacen entre las calles de alguna colonia, donde hay que meterse por calles bordeadas de viviendas y de repente algunos perros animosos salen a perseguir a los intrusos que, ya sea que corran más rápido al ver los canes o bajan la velocidad para tomar una piedra y tratar de amedrentar al perro, evitando ser mordido. Esto no solo me ha pasado a mí, he sabido de varios casos.

─Cuidado con movimientos bruscos. Menos mal que solo entrenando me ha pasado, que al ir trotando volteo bruscamente de un lado al otro (hablo sobre girar la cabeza) y se siente un tirón en el cuello y se vuelve un dolor agudo. Y es que hasta el cuello hay que calentar antes de correr, haciendo giros hacia los lados y de arriba hacia abajo con la cabeza. No pasa nada si no los haces, pero si estimas que no tuviste una buena noche, andas mal dormido, que estas tenso de la espalda y hasta la nuca, vale más hacerlos y prevenir.

Foto: Alfonso Valdéz

─Creo que está de sobra decir que hay que ser cautelosos con los automovilistas, que por desgracia han habido lamentables accidentes. No, mejor dicho nunca está de más mencionar que nos cuidemos, que por lo menos no sea por nosotros que nos ocurra algo por descuido o exceso de confianza, sobre todo en nuestra ciudad donde todos tienen prisa y manejan bastante mal, donde los altos y semáforos muchas veces no son respetados. No esperemos respeto ni cortesía por parte de nadie al correr en calles, lo ideal es que se den esos valores por parte de los automovilistas, pero no nos confiemos nunca. 

─Los tropezones. Como ya me sucedió en el la carrera de 25 kms de Baja Trail, me confié y me di mis buenas raspaduras por no levantar bien un pie y topé con "algo", una piedra saliente o una raíz me sorprendió. Todavía tengo las cicatrices. También sé de un caso de un corredor que por pisar una botella de plástico se lastimó un pie y tardó mucho tiempo en recuperarse. Definitivamente no hay que perder de vista el suelo o la podemos pasar muy mal.

A continuación, les comparto esta secuencia de fotos, donde Wasihan, un corredor élite fue mordido por un perro callejero mientras corría un maratón en Bengaluru (ciudad de la India). 





─ ¿No te ha pasado  que estando en acción, en una carrera llevas a un lado a alguien tratando de alcanzarte o de rebasarte y que te da un rozón? Puede que seas tú quien da el golpe o que te lo de otro, pero ya me ha pasado que haya choque de codos; en este caso es descuido y no creo que por mala intención de nadie. 
Y, aguas, que no solo puedes chocar contra otro corredor, pues ya me tocó ver una vez a un señor que al tratar de dar una vuelta hacia la izquierda, él miró a quienes venían a su derecha y éste pegó contra un auto estacionado en plena esquina donde debía girar. Sí, fue a dar hasta el suelo el pobre hombre, lo bueno es que había un oficial de tránsito cerca y lo auxilió. Sentí bastante feo el presenciar aquello; pude imaginar el dolor, sobre todo por el estruendo al colisionar con el coche.

Si te ha ocurrido algo similar y quieres compartir, bienvenida tu aportación, y recuerden:

¡Siempre atentos, compañeros!







martes, 7 de junio de 2016

Maratón San Diego 2016

En ésta ocasión, en vez de narrarles como me fue en cada milla, mejor les contaré los detalles del evento de otra manera y de como salí "bien librado" del mismo.
Hay veces que uno se confía, se cree que todo va a salir bien solo porque ya se tiene cierta experiencia, pero no, una cosa es confiar en lo que ya se conoce y en la preparación que se tiene y otra es descuidarse y dejar de hacer ciertas cosas que te han funcionado antes. No es que importe mucho esto, a menos que estés anhelando romper tu marca personal, que en mi caso no la buscaba mejorar solo por segundos, sino por minutos.


Fotos: Lucy Domínguez




Lo que dejé de hacer:

Quise ir a entrenar a mi lugar favorito, el bosque del Cóndor, el cual es el lugar ideal de la región, lo mejor para prepararse para un maratón.

Siempre me entreno con tres largas distancias, ya sea algo como 28 kms, luego 32 y por último, una tercera tirada larga de 34 kms. Pues solo hice uno de 27 y después uno de 33 kms. No llegaba muy bien preparado a este evento de maratón.

La noche previa me tomo una pastilla para aminorar dolencias musculares, pues la ciática luego me sorprende o algún calambre en pleno esfuerzo por llegar a la meta. Olvidé tomarla.

Llevé conmigo por primera vez unas cápsulas de sales para tomarla después de dos horas de acción, éstas prometían aminorar el cansancio y dolor muscular en las piernas, pero al sacarlas de la bolsilla del short ya no estaban, se habían diluído casi en su totalidad con el agua que me fuí echando encima... errorzote!  Debí meterlas en una pequeña bolsita de plástico.

No revisé la ruta del recorrido para decirle a Lucy donde me entregara mi bebida de suero, que solo en este evento me hace el gran favor de entregármela en el km 28 aproximadamente, pero con el cambio de ruta ahora fue diferente, me lo dio en el km 34.5 cuando ya era algo tarde pues las molestias me habían alcanzado. En mi caso por sudar en exceso (desde el km.2) pues el agua y vasitos de powerade no me son suficientes.






Lo que no me gustó:


─El cambio de ruta, ya que si la anterior no era mejor que su antecesora y que alcancé a conocer en el 2012, ésta era peor. Cuestas "extras" se agregaron  y una infinidad de vueltas, demasiadas para mi gusto. La cuesta más larga, de unos 2.5 kilómetros es la de la Ruta estatal 163, que antes la comenzábamos a subir en el km 32, pues ahora tantito peor, nos agarra más cansados pues ya se sube desde el km.36.

Creo que los cambios deben ser para mejorar y en éste aspecto nos siguen fallando pese a que nos piden retroalimentación vía e-mail.

─Que se corra el half a la par del full, pues ya de por si los maratonistas nos vemos un tanto opacados al ser ellos casi 17 mil corredores contra 5800 participantes de maratón. En una parte iba preocupado por irme en la ruta del medio maratón, temor a equivocar la ruta; tenía que buscar visualmente hacia todos lados a los del dorsal color verde para asegurarme de todavía ir bien o si ya se habían ido los maratonistas por otro lado.

─El agua.- Hay que disminuir mucho el paso para beberla pues la dan en vasos y se tira mucho, en una de esas de plano caminé para tomar dos vasitos y poder beberlos completos.

Foto: RnR San Diego, oficial.


─El lugar de llegada.- Fueron muchas vueltas para localizar la meta. Tan solo cruzarla apenas podía avanzar entre tantos corredores, era como medio kilómetro que había que caminar hacia las carpas, y no tenía la certeza de si adonde iba era el lugar correcto... mientras las cosas en los brazos se me caían, y alguna buena corredora me hizo el favor de agacharse para darme una botella, pues se dio cuenta que podría tirar el resto, y es que a nadie se le ocurrió darnos una bolsa para poder ir recolectando lo que amablemente nos ofrecen los patrocinadores, hasta me siento limosnero con garrote por mencionar esto último, pero lo vi necesario.

─Hubo menos bandas de rock u otros músicos. Ya no vi a mis favoritos, una banda que arma un buen ritmo con percusiones, a quienes llamo tamborileros. Tampoco estaba el mariachi por ningún lado.

─Ni modo de echarle la culpa a los satélites, o a la neblina que cubría el cielo de San Diego, pero la medida en la distancia a todos nos dio mucho más de lo debido, pues un maratón son 42.195 kilómetros, y a todos nos dio arriba de 42.6, de hecho a algunos les dio 43 kms. Creo que no está bien medida la ruta, y no me extraña pues en Las Vegas pasó casi lo mismo y también es un evento organizado por el serial del Rock n Roll. Pues a ver que tal resulta Querétaro en octubre. Lo cierto es que con tantos metros de más, significa que todos hicimos nuestro maratón entre 2 y 4 minutos más rápido de lo que en verdad nos resultó, que en mi caso sería un 3:41 horas.


Porristas y familiares esperando a los corredores.


Lo que me gustó :

─Que el arranque sea más temprano, pues así menos sol nos pega, menos calor.

─Que en éste maratón siempre consigo mis mejores tiempos, como prueba de ello, de los 17 que llevo, cuatro de los cinco que he hecho en San Diego están entre los cinco que más rápidos he corrido, en buena parte debido al clima benévolo de la temporada.

─El ambiente generado para animar por parte de las porristas y gente que aprovechó para salir de sus casas y simplemente sentarse en sus patios o banquetas a aplaudir y echar porras; me sentí muy agradecido con todos ellos.

─Que los niños siguen saludando, buscando el "gimme five", no me pude resistir con algunos.

─Que a pesar de ir algo amolado al término de la subidota de la 163, miré a la banda que tocaba arriba del puente y los saludé para reanimarme, y funcionó pues me respondieron el saludo con sus manos.

─La medalla, muy bonita (aunque mi favorita es la del 2015), en esto si que son creativos.

─Saber que alguien me esperaba entre la multitud, deseando verme y saber como me fue (Lucy).

─La jacket de finisher, que solo se entrega a maratonistas, y mucho más bonita que la anterior, pues los detalles rojos la hacen lucir excelente.  Como anécdota extra, un chico norteamericano se me acercó al mirármela puesta y me dijo que donde se la entregaban, lamentablemente (para él) le tuve que decir que solo se la daban a quienes habían corrido el maratón, pues le ví portar su dorsal y medalla de medio maratón.

─La cerveza que al final también entregan gratis; que pude beberla mientras intercambiamos impresiones mi amigo Marco Jiménez y yo. Una no es ninguna, y para gente deshidratada nos cae muy bien, aliviana.

─Saber que en esta ocasión muchos amigos de Tijuana estaban participando, ya fuera en el medio o en el maratón, aunque solo tuve la suerte de ver a dos de ellos. 

─El poder sentir la satisfacción de haber culminado mi maratón número 17, y que a pesar de todo, poniendo las cosas en la balanza, no me fue tan mal. 

No sé si con cinco al hilo sean suficientes, o si regrese para el 2017. Tal vez me sume y aumente la estadística de los que corren los 21 kilómetros... ya lo decidiré.


Mi tradicional foto de camiseta con medalla de maratón. Con mis colegas Marco Jiménez y César Moreno. Y, con la chaqueta de finalista-maratonista.




La Lista Amigable de Maratonistas Tijuanenses:

Marco Jiménez:      3:17:18
Isabel Mata:            3:48:06
Marco A. Valencia  3:48:27
Víctor Ponce:         3:50:06
Efren Lugo:           4:04:15
Paulina Vega:        4:05:31
Adan Morales:      4:08:11
Ninfa Uribe:          4:10:52
Gabriel Flores:      4:22:36
Zuluz Villaseñor:  4:28:16
Leslie Valladares:  4:46:43
Luis Morúa:          5:32:16
Yoana Díaz:          5:49:43

¡Felicidades a todos por éste gran logro, recorriendo los 42 kms de puro sube y baja en San Diego!


Imagen: H. Buelna




Mi Top 5 de Maratones más rápidos:

5─ San Diego 2016     3:43:34'
4─ San Diego 2014     3:42:38
3─ Mexicali   2015      3:41:43'
2─ San Diego  2012     3:39:48'
1─ San Diego 2015      3:39:28'





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