lunes, 15 de diciembre de 2014

Maratón en Mexicali 2014


Solo en el 2012 pude conseguirlo, correr tres maratones, el año pasado me quedé con las ganas, hice dos, no se pudo; no quería que este año fuera igual, pero el panorama no era muy alentador:


"Solo pude entrenar 26 kilómetros... no iré"

Hace pocas semanas entrené 26 kilómetros, en los cuales me costó mucho trabajo aguantar el paso, y sobre todo, terminar esa distancia me fue muy difícil.

"No, no iré al maratón de Mexicali, mejor me olvido de eso y debo descansar lo que resta del año" , me dije.
Dos semanas después hice otro intento, donde 32 o 34 kms. serían la prueba definitiva para ver si estaba bien para otro maratón, pero, me fue tan mal... hice 23 kms, caminé un poco, troté otro kilómetro, volví a caminar y completé apenas 25 kms. de los 32 que pretendía.

Desilusión y desánimo total, debía olvidarme de mi sueño de completar tres maratones en el año, el de Chicago aun era muy reciente y seguramente ya no me recupero tan rápido de esos esfuerzos.

Sin un entrenamiento adecuado, con molestias físicas de la ciática, con temores, dudas e inseguridad, y a dos días antes del evento de maratón, decidí ir con mi masajista de cabecera, la señora María Torres, quien me ayuda mucho con lo del nervio ciático, sería ella quien tendría el veredicto final... y me dijo: "Sí está algo inflamado el nervio, pero si puedes correr"; claro ella no está enterada de que un maratón son 42.195 kilómetros, y que me lleva más de 3 horas y media en acción... pero gracias a ella, salí de su casa con el pensamiento renovado y positivo:
"Si voy a correr este maratón, lo haré tranquilo, como me vaya sintiendo le iré dando, todo tiene que salir bien".


Fotografía de: Isabel Mata


Maratón de Mexicali 2014


Y como no animarme, el saber que habría una nueva ruta, que ahora sí darían chips (para evitar a los tramposos), y tan solo por la satisfacción de saber que podía concluir mi tercer maratón del año, no importa que apenas 2 meses atrás hubiera corrido el anterior.

7:30 a.m. y arrancó la gran fiesta del maratón Gobernador desde ciudad deportiva, con cerca de mil participantes, yo salí despacio, desde atrás de todos.
Que suerte amanecer como a 10 grados centígrados, muy buen clima para sobrellevar el movimiento en la búsqueda de conquistar un nuevo reto.

Poco a poco fui agarrando mi paso, para manejarlo a 5 minutos por kilómetro. En eso me encontré a la señora Ninfa Uribe (corredora muy popular en Tijuana) en el kilómetro 3 y así platicando nos acompañamos hasta el km.6. Muy fuerte ella, le dije que a ese paso de seguro iba a llegar a la meta en 3:30' y antes que yo.

10 kms en 49:40 minutos, pero consciente de que debía bajar un poco el paso para no pagarlo caro en los kilómetros finales.
Medio maratón en 1:46 horas, algo relajado ya que acostumbro en los maratones a llevar entre 1:40'  y 1:45' a la mitad.

Primer estirada de la pierna (parte de mi plan) que tiene la "molesta ciática" algo breve de 20 a 25 segundos, y me funciona, me siento mucho mejor... habrá quien haya pensado que ya tan pronto iba acalambrado, pero no, solo quería evitar la pesadez y dolor en la pierna.

Imagen de Sudor Cachanila


El valioso apoyo de los Amigos

Que gusto me daba de ver a tantas caras conocidas, sino corriendo, echando porras, como lo hizo Ultrabel (Isabel) Mata y su esposo Adán Morales, quienes decidieron esta vez vivir el maratón  como espectadores y porristas, incluso como "aguadores"; cuatro veces los vi en diferentes puntos del recorrido, que gran detalle que nos animaron con su presencia... ¡¡Gracias!!

En una vuelta en "U", ya acababa de pasar el km.24 y vi que Super Ninfa venía cerca, ¡vaya!, a tan solo unos 300 metros atrás de mi... en cualquier momento me va a dar alcance, pensé. Como no queriendo la cosa, el verla me motivó a apretar un poco más el paso.
Escuché mi nombre del otro lado de la calle, entre los que venían en sentido opuesto, era el señor Eduardo Rosales animándome con ese grito de júbilo. Él padece una enfermedad que le imposibilita el correr correctamente, pero ahí estaba también echándole ganas.

Algo grandioso fue toparme en el km.26 con Heriberto Rodarte, el corría la distancia en relevos de 4, y su presencia me reanimó, corriendo y platicando un poco, en verdad me daba mucho gusto de ver que después de una reciente operación el ya estaba ahí participando. 
Me detuve a estirar de nuevo la pierna, ahora sí ya algo dolorida, algo breve y listo... y, fue increíble, ahora que esto escribo, pues con esa buena compañía (Heriberto) no me di cuenta que pasé los 26 kms. que era lo máximo que había entrenado, y al no darme cuenta no me tuve que sugestionar por acordarme de aquellos fallidos entrenamientos.

Me fui a buen paso con mi pacer Heriberto hasta el km.30... ¡gracias amigo!, me ayudó mucho tu compañía y el que me recordaras que debía bloquear mentalmente el dolorcillo que llevaba.

Foto de: Brenda I.

"El dolor no existe, solo las ganas de llegar a la meta"

32 kms  o 20 millas en 2:45 horas.─ Ahora iba lidiando con esa lucha de mi mente contra el cuerpo, ¿quien ganaría la batalla?. Uno decide en realidad quien puede ganar, ya que si solo escuchas al cuerpo, querrás abandonar y pensar negativamente que no puedes más, pero siempre se puede, tan solo basta con colocar en tu mente algunos de tus mejores logros, de los que te sientas orgulloso y el chip se activa a tu favor, "si ya pude con rutas más difíciles ¿que no pueda con esto?"... "No duele nada, eso no existe, solo las ganas de llegar, de lograrlo, eso si que verdaderamente existe".

Claro que tuve que estirar la pierna otro par de veces, y que algunos kilómetros me salieron más lentos de lo que hubiera deseado, pero en general y para mi sorpresa iba bien, como para empatar mi récord mexicalense de 3:47 horas.

Otro beneficio del cambio de ruta, ─por cierto mucho mejor ruta que la anterior─ fue que mucha gente salió de sus casas para echar porras a los corredores, no saben como nos ayuda ese bonito gesto de apoyo, es un empujoncito extra que hacen que las cansadas piernas se reaviven, y que el alma comience con esa sincronización o conexión...


Excelente toma de: Yo también corro en Tijuana







Conexión: Alma + Cuerpo + Corazón = Maratón

Y es que no solo son las piernas, los corredores de esta distancia lo sabemos muy bien, por ejemplo a mi me pasa que se me entumen los brazos despues del km.38 aproximadamente. Respiramos más profundo para jalar aire y que éste llegue hasta los músculos mas recónditos de las piernas. El estómago de pronto se puede sentir revuelto debido a las bebidas isotónicas o azucaradas, a los geles, y tener que estar en movimiento continuo. Las rodillas a veces duelen un poco; hay quienes tienen que lidiar con ampoyas, etc. ah, y que decir de los calambres... esta vez me salvé de ellos, los fui toreando en los últimos kilómetros, sin embargo, ahí los sentía latentes, como esperando algún descuido de mi parte para atacar de improviso... en cada pantorrilla sentía algunos nervios que brincaban de un lugar a otro, ¿como se les ocurre si solo me faltan 4 kilómetros para llegar?

Así que tuve que echar mano de todos los recursos que en otras ocasiones me han funcionado, y sí, por eso es que la conexión del alma, cuerpo y corazón, funciona para echar para delante... las porras mentales que uno mismo se da son fundamentales para conseguir cada nueva meta... algo como:  "yo puedo, yo quiero, soy fuerte y lo merezco".

Alguien me dice: "Ya la hiciste, aqui a la vuelta ya está la meta", ¿donde, que no la veo?, contesto yo.





Lucy me toma una foto, le doy el tradicional saludo... Germán Rodríguez Sr. también está ahi a unos pasos, otra foto, y me dice: "ya llegaste Héctor, felicidades".

Y, que dicha se genera en todo nuestro ser al ver el arco-meta frente a nosotros, a unos cuantos pasos.
Crucé la meta en 3:49 horas, mi segunda mejor marca en Mexicali de 5 ya en total.

Me saluda "El más mejor", nuestro fotógrafo estrella Germán Rodríguez Castro, me dan mi medalla dorada de le edición #49, hermosa por cierto, como siempre, y extrañamente, sintiéndome en una sola pieza, también muy contento por ese bienestar, emocionado y satisfecho, hasta el cansancio se me olvidó, debo decir.

Mi maratón número doce ya era una realidad... ¡a Dios gracias, se pudo!

Felicidades a todos los osados atletas que cruzaron la meta una vez mas... y a muchos valientes que debutaron en esta ocasión...  ¿Como faltar a la próxima edición, a la de oro, la del aniversario # 50?


Las 5 medallas de maratones en Mexicali, una es la de mi debut como maratonista,
la de color bronce, del 2007.  Las  otras son del 2011, 2012, 2013 y 2014.

¡Gracias por tu visita!








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