martes, 5 de julio de 2016

Ella es: ZuLuz

Conociendo a ZuLuz Villaseñor:








Empecé a correr desde julio de 1999

Inicié a correr por bajar de peso. Después de adquirir la disciplina corrí por mejorar marcas, competir y subir a un  podium. Hoy en día corro porque es mi forma de vida, es mi momento, mi terapia, mi descanso, mi pasión; así mismo porque me sigue dando esa adrenalina de saber que puedo ir más allá de lo que ni si quiera a veces me imagino.

No tengo una distancia preferida, responder eso es difícil porque he corrido desde 100 metros en pista hasta 80 kms y cada una tiene su peculiaridad y mis respetos, por lo que no podría decidirme por una específicamente, aunque, en las que mejor me han ido serían 5 y 10 kms.

Ya con varios años en esta disciplina-hobby es difícil escoger una carrera en especial. Sin embargo, una que me marcó y tan es así que sigo en este medio fue la Carrera de la CANACO 10K (agosto 1999). Fue mi primera carrera y llegué junto con la ambulancia, prácticamente caminando, pagué mi novatez ya que salí algo rápido y no me quise dejar de las demás personas, y sobre todo si eran personas muy adultas. En el kilómetro 6 me troné y me senté en una banqueta toda frustrada y un señor se acercó y me dijo: "Párese y siga aunque sea caminando". Él  me acompaño hasta la meta y me iba platicando infinidad de cosas, era un corredor con ya varios años de experiencia. Cuando crucé la meta decidí que me iba preparar mejor y que iba a regresar el año siguiente y así fue de 1:15 horas que había hecho en 1999, ya en el 2000 hice 46:14' y obtuve el tercer lugar en mi categoría... fue mi primer pódium.

Cuando estuve en la universidad no pude sobresalir o despuntar en mis pruebas de 1,500 y 800 mts. pero en ese entonces se lesionó una corredora para los relevos de 4x100 mts. y esa misma correría 4x400mts. Así que el profe habló conmigo y me dijo: "Te ocupo aquí" y entonces ya era parte de los dos relevos y ese evento me marcó porque aprendí a enfocarme para una carrera de 100 mts que dura solo segundos y en la que tenía que dar todo de principio a fin y asímismo los 400 mts que duraba poco más de un minuto, y aquí aprendí a distribuir mi energía para poder cerrar con todo los últimos 120 mts., pero lo más importante es que aprendí a trabajar en equipo.





50K  Nobel Canyon  (18/sep/2015)

Llegué con todas las ganas y entusiasmo. Pocos sabían que no estaba bien de salud y en ese momento ni yo misma sabía que tenía, sólo era un agotamiento constante y para rematar unos días antes me dijeron que tenía tifoidea, aun así me encapriché y corrí, y les dije a unos del grupo: "Si me ven mal en algún punto de la carrera, no me dejen seguir". Arranqué relativamente bien, pero después del kilómetro 25 empezó mi calvario, mi energía se acababa y mis piernas no respondían. Cada paso que daba era un martirio. En tres ocasiones me tuve que parar y sentar en la tierra porque me mareaba. Literalmente hablaba con Dios y le pedía que me quitara el dolor y mareos para poder seguir, casi al borde de las lágrimas, pero yo misma me decía: "No vas a llorar porque tú decidiste estar aquí, cuando cruces esa meta llora todo lo que quieras". Y así fue, crucé en 8:42 horas, cuando el tiempo límite era de 9:00 horas. Este ultra me marcó la vida porque aprendí que tan fuerte es mi mente al dominar mi cuerpo, aunque también me concientizó que lo primordial es mi salud y no pasa nada si no corro una carrera en la cual ya esté inscrita.

La carrera que más me gustaba ya no la hacen hoy en la actualidad, se llama "Carrera sólo para Mujeres" de 5 kms; salía y llegaba en el CREA. Era padrísimo ver puras mujeres en la pista de todos colores y tamaños y mas que todo sabías bien en que lugar o nivel estabas y era de las carreras más rápidas que se corrían pues no te querías dejar y querías llegar lo mejor posicionada y sobre todo agarrar pódium por lo menos en tu categoría.

¡Wow! Contando esto pude recordar tantas vivencias buenas y no tan buenas porque ésta disciplina tiene sus altas y bajas.


─¡Gracias ZuLuz, por compartirnos estos momentos importantes de tu vida!  (Héctor Buelna)








Ella es: UltraPau

Conociendo a Paulina Vega:



¡Pues que me saco la lotería!

Hace unos días me llegó mensaje del buen amigo, Héctor Buelna para relatar un poco de como fué que comencé a correr.

Esta adicción a la corredera empezó como propósito de Año Nuevo en Enero/2013, al ver que le faltaba una chispa más a la vida, al sensibilizarme que había personas que gozaban de menos salud que la que yo actualmente tenía,  y más importante, tenía una muestra latente en mi familia que no hay peor lucha que no se hace cuando se tiene voluntad en realizar cualquier cosa que te propongas.

Empecé a caminar en el CREA, primero dos, luego tres vueltas al circuito de tierra, y me gustó. Luego me dí cuenta que había quienes me pasaban corriendo, sin importar su masa corporal ni su edad, y yo.. caminando… Oh que decepción.. Pensé: "¡Si ellos pueden, yo también!".
Cambié la caminada por la corrida, a dos, tres vueltas por la "tierrita". Cada vez que iba sentía esa adrenalina de haber hecho algo bueno por mi salud. Fuí así aumentando las vueltas hasta llegar a 10, poco a poco me daba cuenta de que sí podía.

Mi hermano, sorprendido porque ya me ejercitaba, me insistía en que participara en el Medio Maratón de Tijuana. Jamás!!!! pensaba. ¿Yo, 21 kms?, imposibles de lograr. Mi cabeza lo negaba, pero en el fondo, había una chispa que decía: "¿Y si, sí puedo?".
Al mismo tiempo, mi hermano me insistía a que participara en las carreras dominicales,  a lo cual me sugirió que le diera like a la página de "Yo También Corro en Tijuana". y que ahí revisara las carreras, y que participara para que me midiera con otros corredores.

Fué así como un día me levanté para ir a participar en una carrera que me quedaba a la mano. Eran 10 kms, y si ya los cumplía en el CREA, no sería difícil hacerlo en la calle.
Mi sorpresa sería que la ruta de la carrera tenía pendientes, que aunque no se veían, si se sentían. Logré terminarla, cansada pero feliz, pues además éramos tan poquitos participantes, que me llevé un reconocimiento.

Así me dí cuenta que eran emocionantes las carreras, y que quería experimentar más.
Seguí entrenando en CREA, participando en toditititas las carreras los domingos, esto aumentaba mi seguridad al correr  y sobre todo practicando la distancia, hasta que me sentí  lista para participar el Medio de Tijuana.



Fué emocionante, una verdadera fiesta. Iba sola, sin embargo, tendría mi porra oficial, mi hermano que me había amablemente invitado a participar, estaría en el km 16 esperándome por si necesitaba algo.
Me encontré a amigos en el camino que no sabía que corrían, platicamos un rato hasta que nos separamos, llevaba mi música, y mi trapito para el sudor.  Dos horas 16 minutos, de pura felicidad fueron el inicio de una distancia que no solté.

Mi próximo Medio Maratón sería hasta el siguiente año en Ensenada, Mayo 2014. Entre este tiempo mis entrenamientos habían sido constantes, seguía participando en carreras, pero aún así los nervios volvían a aparecer.

Ese año corrí nuevamente en el Medio Maratón de Tijuana.
No se como ni cuando, llegó esa confianza en esta distancia, que en un abrir y cerrar de ojos me hicieron llegar a completar  20 Medios Maratones hasta hoy. He tenido la fortuna de ir eligiendo en donde correr, conocer nuevos caminos, pero por sobre todo, hacer amistades con las que comparto cada kilómetro de estas aventuras, a veces en las carreras, a veces en los entrenamientos. Todos y cada uno de estos eventos han sido especiales. En ocasiones hay porra, otras no, pero siempre hay algo que se queda, y es la enorme satisfacción de haber logrado un reto más.

Claramente la distancia me es bastante cómoda, sin embargo empieza ahora a surgir la cosquillita por sentir esa "comodidad" en los 42 kms.
Al día de hoy, han sido: un 25K, 3 Maratones y 2 Ultras. Me gusta elegir los eventos para que en la manera de lo posible no se repitan los lugares.

No soy ni las más veloz, ni gozo de la mejor técnica al correr. Solo sé que me gusta bastante, y que al hacerlo se sale cualquier energía negativa de mi cuerpo, y automáticamente me lleno de la positiva para seguir adelante con mayor confianza y seguridad en todo lo que hago. Este deporte te recuerda por sobre todo, que uno debe hacer las cosas por sí mismo y sin comparación con nadie pues tú eres tu propia competencia.

Mi saldo al día de hoy: Incontables y entrañables amistades, uñas negras de los pies constantes, muchos pares de tenis y ropa deportiva, miles de kilómetros de risas y buenos momentos compartidos. 

Me llaman:  UltraPau
Mi primer Medio Maratón: Tijuana 2013
Mi primer Maratón: Rock and Roll Las Vegas Noviembre 2015
Mi primer Ultramaratón: Paseo Nocturno Luna llena Agosto 2015



─¡Gracias Paulina por compartirnos parte de tu experiencia como corredora!  (Héctor Buelna).






Archivo del blog