lunes, 23 de noviembre de 2015

Las Camisetas de Corredor, ¿Qué hacer con ellas?


Emery Pérez corriendo en Rosarito.     Fotografías de Yo también corro en Tijuana.  

Revisas tu closet un día y ¿qué te encuentras?: tennis, calcetines, shorts, gorras, gafas oscuras y la mayoría son esas t-shirts que se desbordan de los cajones, las famosas y tradicionales camisetas de corredor.

Tantas camisetas que no sabes que hacer con ellas. Te preguntas y sacas cuentas ¿pues cuantos años llevo corriendo? o ¿cuantas carreras llevo ya?  No te vas a poner a contarlas pero tu mente comienza a trabajar, a ponerse curiosa, ingeniosa, hasta creativa... desechas algunas ideas y otras, las viables, las dejas ahí, y puede que le digas a algunas de tus mejores ideas: "No se me vayan a ir, para llevarlas a cabo un día de estos".

Pero entonces, ¿qué haces? "Regalas algunas, por las que no sientes nada especial, pero te aferras a otras (bueno eso me pasa a mi), obvio piensas que las de algodón ya son cosa del pasado, y solo te quedas con alguna de una super carrera que hayas tenido, quizás de tu primer maratón o carrera de 10 kilómetros que más rápido has recorrido".

"Yo me deshago de las de algodón, quería quedarme solo con las dry fit, pero ahora ni esas caben ya en los cajones ─pues ahora ya es más común que den de las dry-fit y son escasas las de algodón─.  Así que también he de seleccionar entre esas con cuales me quedo".

"Ya he regalado y donado muchas camisetas, solo que sí me quedo con las de maratón, son mi orgullo, inclusive les doy muy poco uso para que me duren. Pero puede que llegue el día en que ni esas quepan en la maleta, lugar destinado para preservarlas según yo por más tiempo, y así evitar ponérmelas lo menos posible".

No falta quien confiese: "Tengo los cajones repletos de camisetas, y unas cajas aparte llenas con otras más"... y al escucharlo yo pensé, ¿donde he visto esto?  Porque la verdad ni te las pones todas, no las usas todas.
Esto es señal de que se es un corredor constante, uno más como miles de Tijuana y del mundo.

Y, ¿por qué algunas no las usas? Tal vez no combinan con tu ropa favorita, la talla está rara (no te ajusta bien al cuerpo), el estampado no te convence, que se yo... ¡ah pero ahí las tienes guardadas hasta que les llega su turno! 


"Es más, si son de algodón las que estén entregando en alguna carrera, mejor ni voy por ella, no hago la fila, o bien, de inmediato busco a ver quien no alcanzó una y se la regalo, ya que hay gente que corre para ganarse una y poder demostrar  a sus familiares y amigos que ya corre, y que mejor que portándo la camiseta que se acaba de ganar con mucho sudor y esfuerzo".

¿Qué hacer cuando ya tienes demasiadas camisetas de corredor?:

─Puedes poner una venta de garage, y aprovechas para sacar todas las camisetas que ya no quieres.

─Te sentirás bien si se las donas a gente de bajos recursos. O si prefieres las regalas a algunos miembros de tu familia; podría darse el caso que uno de ellos deje la vida sedentaria y se inspire al usarla y diga "ahora yo también voy a correr para ganar mis propias camisetas".

─Tengo un buen amigo que nunca se compra las de tirantes, solo gusta de recortarles las mangas a unas cuantas y listo!  Él feliz haciendo ésto.

─Es posible que de las que te quieres deshacer, una te guste su color o diseño, y se te ocurre que puedes forrar con ella una ligera tabla rectangular, le agregas varias argollas en la parte superior y te has hecho de un medallero personalizado. (Yo no lo he hecho, solo sugiero la idea).



─Si eres mujer (o igual un hombre con creatividad y gusto por manualidades) bien podrías hacer forros de almohadas o cojines, sleeping bags (bolsa de tela para dormir). Puedes recortar varias y hacer una manta o cobija, etc. Hay muchas maneras de reciclar y sacarles provecho a tus viejas prendas deportivas.

Las carreras te cuestan dinero, eso nos queda bastante claro, así que no es nada descabellada la idea (volviendo a ella) de ganarse un poco de dinero al venderlas, pero te das cuenta que no sabes o no te gusta vender, pero si consideras que te puedes reunir con amigos corredores y entre varios poner esa "venta camisetera" podrás pasar un día muy ameno, de buen convivio, charlando de tu deporte favorito y próximos retos, mientras van yéndose poco a poco esas prendas que por fin van a ser útiles para algo y para alguien.

Camisetas que quizás tengan un valor para nosotros, pero no para quien las compre. Que se las lleven ya de tu vista, así que a despacharlas!

Ahora que, si tienes alguna otra buena idea que no se me ha ocurrido, por favor compártenosla.

─Texto e idea de esta entrada: derivados de una charla por demás entretenida entre Emery Pérez Johnson y un Servidor.







Archivo del blog