domingo, 21 de julio de 2013

Cuando vuelves corredor a un amigo...




 Aquella vez íbamos a la carrera del Nido de las águilas, una colonia de calles complicadas en Tijuana. El me dijo que si la correría, que antes, años atrás corría un poco, pero que lo había dejado. Yo, feliz de que un amigo de mi trabajo me siguiera el rollo en lo de las carreras, si mal no recuerdo era el 2010. Esa vez, el se animó, se presentó dispuesto a aceptar el reto. La ruta fue bastante fea, hasta los perros casi se nos iban encima. Pasamos de lo pavimentado a la terracería, e incluso a los charcos lodosos. Hubo subidas como columpios y muy inclinadas. Pero fue divertido, al menos para mí, y sabía que enfrentábamos una carrera de ruta diferente. Mientras yo la corría pensaba:
 -Caray!, ¿A que ruta traje a mi amigo a debutar en su primer 5k?, creo que la regué, espero el pueda llegar a la meta y que llegue bien-.

 Después de cinco minutos de que llegué, al fin lo divisé. Ahí venía el hacia la meta, una última subidita restaba para cruzarla. Cuando llegó fui a su encuentro, lo felicité, y lo traje a un pequeño lote a donde nos reuníamos los que íbamos llegando. El se sentó en el suelo, y ni me miraba, solo jadeaba, respiraba agitadamente, estaba mucho muy agotado. Le di minutos para recuperarse. Estuve con el, y le pregunté si se sentía bien, me dijo que sí, y que le había gustado. Le dije -Sabes, no todas las carreras son así, esta fue así por ser en esta colonia, pero hay otras mejores, son planas y en las calles principales de Tijuana-. Me sorprendió ya que su respuesta fue una pregunta, ¿Cuando es la siguiente?.

 A partir de aquella experiencia, se volvió uno de los corredores que mas frecuentan cada fin de semana las carreras locales, al grado de casi agotar el calendario, incluso aunque una sea en sábado y al día siguiente haya otra. Todo por el puro gusto de correr. Estaba mi amigo mas que enganchado, era evidente que lo disfrutaba y mucho.



 Después de aquel 5k, lo fui llevando gradualmente a distancias mas largas, a un 10k, la cual también le sufrió pero el quería mas... luego la Masters, que es de 16 kms. Después al medio maratón de Tijuana, y para mayor sorpresa mía, ese mismo año debuta también en el maratón. Lo hizo en Mexicali.
A la fecha el lleva seis maratones, incluídos el Lala de su tierra natal Coahuila, y el de San Diego. 

 Con el me he ido al Cóndor en varias ocasiones. En el trayecto platicamos de nuestros avances, experiencias y sorpresas que nos llevamos al recorrer las calles. De su rivalidad sana con el Sr. Germán Rodríguez al correr. De los planes de un nuevo maratón que tengamos. Siempre me da ánimos y me dice que he mejorado mucho. Sabe hablar, pero tambien sabe escuchar.

 Recuerdo aquel encuentro casual en el medio maratón de Los Angeles. Que increíble que yendo hasta allá por separado (el fue con su familia y yo con mi esposa) nos encontráramos. Habían miles y miles de corredores. Después de que yo terminé y que tenía ya varias cuadras caminadas para regresarme al hotel, y solo faltaba cruzar la calle para entrar al subway, algo me hizo ver el reloj, y pensé  en mi amigo. Le dije a Lucy, -sabes que, es mas o menos el tiempo que el hace en 21 kms., talvez ya pasó por aquí, talvez no, pero presiento que por ahí debe venir-. Como cosa planeada, allá a una cuadra entre los corredores venía el. Fue mi sorpresa encontrarlo entre tanta gente, creo que si lo hubiera planeado no lo hubiera visto. Cuando lo tuve enfrente le salí al paso, lo acompañé trotando unos metros... -Nacho, que gusto verte, te encontré!... ya vas a llegar, ánimo es solo un kilómetro mas, te veo mañana en el trabajo, ponle ganas!!-.

 Es tan apasionado por este deporte, que en el 2012 se fue a Ensenada en su moto, no quiso perderse esa bonita competencia del medio maratón. A pesar de que le afectó, pues llegó horas después muy cansado por el viaje, el terminó con un tiempo que no fue muy de su agrado, pero lo terminó, eso si  muy, pero muy agotado... decidió nunca mas ir a correr a otra ciudad yéndose en moto, para poder rendir en la carrera. Y pensar que todavía tenía que regresarse en la moto en unas horas mas. Talvez no hizo lo correcto, sin embargo, admiro su audacia! 

 No creo haberlo convertido en corredor, eso solo el lo sabe, mas bien creo que el ya lo traía en su espíritu de luchador. Pero siento algo de orgullo de ver como mi amigo Zamarrón tiene esa pasión. Menos mal que a el le ha gustado tanto esto que tenemos en común, porque después de aquella primera carrera a la que lo invité, creí que nunca mas lo vería en otra.
 Muy bien "Super Nasho", sigamos adelante!.     





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