lunes, 12 de enero de 2015

El corredor de la camiseta ensangrentada

Había terminado de correr un medio maratón en  Los Angeles, y al dirigirme hacia la multitud que ya había llegado me dispuse a descansar un poco bajo la sombra de un árbol, uno de los pocos que había... el punto es que al poco rato se dirigió hacia mi un corredor muy sonriente, latino como yo, pero lo mas notorio en el, lo que realmente llamaba la atención no era otra cosa mas que su camiseta, teñida en buena parte por máculas rojas, sangre bajando en manchas verticales desde sus pezones.


─¡Hola!, ¿como te fue? ─le pregunté, fingiendo no darme cuenta de su camiseta ensangrentada.

─Pues estoy super feliz, le bajé seis minutos a mi marca personal, tan feliz que esto que vez manchado apenas me dí cuenta que me pasó ─respondió aquel joven señor.

─Me da gusto por ti, pues yo quedé lejos de mejorar mi marca de 1:40 horas y hasta frustrado me siento, pero es mi primera vez corriendo en esta ciudad ─le dije.

─Aun así me ganaste, pues te vi cuando cruzaste la meta... oye, ¿y a ti nunca te ha pasado esto de los pezones, que te sangren? ─me cuestionó.

─No, nunca, solo ligeras rozaduras, pero a ese grado nunca he llegado, ¿es la primera vez que te sucede? ─pregunté ahora yo.

─Muchas veces me ha pasado, a mi novia creo que hasta le gusta, (risas de ambos)... es que me dice: "me encanta como llegas, como luces, se ve que te cuesta sudor y sangre el esfuerzo, solo te faltan las lágrimas", aunque te diré que eso ya me pasó, que al terminar mi primer maratón me costó todo eso, sangre, sudor y lágrimas... así que ya hasta me acostumbré.
Pero si es algo incómodo, molesto, y las manchas no se quitan facilmente ─declaró él.




Me sorprendí que alguien fuera tan optimista con ese tipo de situaciones, tanto era su amor al deporte que practicaba que padecer del conocido "pezón del corredor" era habitual para él, lo veía como consecuencia "normal" del esfuerzo de sus carreras. Y yo, aun con algo de curiosidad decidí interrogarlo un poco mas:

─Oye, y, ¿no has intentado ponerte vaselina o algunos curitas?, ¿dejar las camisetas de algodón y cambiarlas por dry-fits o licras? 

─Eso quiero hacer, pero por desidia aun no tengo ropa deportiva adecuada, bueno, sí, ya tengo unas pocas camisetas de ese material, solo que pienso que si las voy a manchar pues mejor uso las camisetas que menos me gustan por si me pasa ésto y las tengo que tirar.
Igual ya había considerado usar vaselina o alguna crema, pero a veces con la prisa o la emoción de correr se me olvida, tengo que organizarme mejor, pero haré caso a tu recomendación, que ya no debo ni quiero seguir manchando ropa o me voy a quedar sin camisetas (nuevamente hubo risas).

─Pues ya me tengo que ir amigo, ya llegaron por mi, suerte con éso y felicidades por tus 21 kilómetros con nuevo récord personal... ¡adios!, y hay que cuidarnos para seguir corriendo con gusto ─agregué para despedirme.


Me fui pensando en que habemos muchos tipos de corredores, pero aun no me había topado con alguien que pareciera que le gustara sangrar en las carreras, como éste tipo que lo tomaba con tan buena actitud, bueno, no es que le gustara, pero se le veía tan sonriente y satisfecho que aquella camiseta ensangrentada que lucía, parecía parte de la recompensa junto con la medalla que colgaba de su cuello, entre esas dos anchas y rojas líneas verticales.

Pero no todos son felices con éste problema, y por si lo sufres, te comparto éste breve enlace para que puedas evitar esa rozadura extrema... que sangrar no se vuelva algo común ni mucho menos aceptado en tus rutinas deportivas.



¡Gracias por tu visita!





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