miércoles, 25 de mayo de 2016

Carrera IPN Once K



Si el jueves corrí siete buenos kilómetros, digo a buen paso, quizás pueda mantener ese mismo paso por diez kms y acercarme a mi marca de 10k.  ah, pero claro, son 11 en total, así que estimo en 45 minutos completar la Carrera de IPN.
El clima ha sido tan favorable últimamente que en verdad se antoja correr fuerte, y varios de mis amigos corredores han estado rompiendo sus marcas personales, me animaré a ir con lo que tenga.

Bajando por la avenida Instituto Politécnico Nacional me sentí fuerte y ligero, y como no si era de bajadita, ahí iba tras el grupo puntero, como en el lugar veinte más o menos.
En la primera esquina vi un billete de cien pesos y Nezahualcoyotl me miró como rogando que lo llevara conmigo... pero en mi mente le dije:

─No, yo que más quisiera, pero tengo prisa, llevo buen paso y me gusta que voy entre los veinte primeros. Aunque... ummh, si fueras Juana de Asbaje de seguro si sacrifico mi ritmo.

Don Angel, un corredor del Parque de la Amistad me dio ánimos tanto de ida como de vuelta.


El primer kilómetro salió en 3:48 minutos. Poco a poco fui perdiendo de vista al Rayo, al Mosco, a Ruben Rodríguez, a Josué Domínguez y a corredores que tienen el potencial para aguantar un paso arribita de 3 minutos por kilómetro.

Me propuse alcanzar a varios (de los no punteros), pero de uno por uno... que vá, son muy fuertes, y me estaba costando mucho trabajo, aún así pude con dos.

Entre las calles de la UABC nos mezclamos con runners de otra carrera, yo ya me había enterado previamente, así que no me sorprendí pues ya los esperaba y en realidad eran pocos, o tal vez ya estaban terminando, pero igual que mal estuvo esto, que siendo una ciudad tan grande y con tantas calles se organizen dos carreras usando las mismas; al menos la de ellos no debió ser por ahí, ya que fue una carrera creada al vapor. En fin, espero los corredores no se hayan confundido.

Los 5 kms me salieron apenas en 20:18, y pues para nada rápidos de acuerdo a mis mejores marcas, creo estaba pagando por haber comenzado tan de prisa. Si ya sé que lo mejor es comenzar fuerte pero sin exagerar y de ahí ir aumentando, pero fue la bajada del inicio la que desorientó a mis "piernas locas crane".



Una moneda de un peso vi cerca de un camellón, rodando por el mundo como si nadie la quisiera, cuando hay tantos que los quieren por montones... tal vez solitos y no en grupo es que no lucen tan atractivos. Lo mismo que la moneda de dos pesos que vi a la altura de Plaza Americana... siento feo el no ser yo quien se detenga a tenderles la mano. ¡Ahí pa' la próxima! O uno de los que vienen atrás te pondrá de nuevo en circulación.

Frente al Parque de la Amistad el fotógrafo, deportista y artista, el señor Germán Rodríguez cubría perfectamente la labor de su hijo, quien hacía lo mismo pero en la carrera de 5k de los Contadores, allá en Zona Río, ah porque había tres carreras entonces en nuestra ciudad, es algo que ya se está volviendo habitual, que existan varias carreras de ruta en un mismo fin de semana... pues bueno, hay para escoger.

Otra vez ese puente de la avenida Industrial, hasta ahí yo ya había sido removido del top 20, y faltaban algunos más que me pasarían.

En el km. 7 llevaba un poco más de 29 minutos, señal de que no estaba al cien como en la carrera de tres días atrás, la de Corre por tu Tec de 7 kms. que logré en 28 minutos. Tampoco por eso me iba rendir, que todos tendrán que subir y bajar ese puente no una sino dos veces.
Fotos 4 y 5 captadas por Rosario Alejos.   ¡Gracias Rosario!


Del km 7 y 8 fue regresar para volver a subir por el mismo puente... ni modo a perder algo del ritmo, y con suerte... "¡Vas entre los primeros!", me gritó Luis Morúa del otro lado del camellón. Que buenos ánimos sabe dar, pero en realidad ya me sentía muy lento. Acababa de ver pasar a Isabel Mata, así que no dudo que hasta me de alcance si no en ésta carrera en otra por venir. Pero ¿en qué iba?, ah ya... que con suerte, al bajar el puente recupere fuerza y velocidad.

Al bajar saqué provecho de la viada lo más que pude y el señor, Jorge... no sé el apellido, uno respetable que siempre trae camiseta con la leyenda "Tlaxcala" me venía pisando los talones, no lo había visto tras de mi, señal de que él no aflojó el paso y yo si lo hice durante el recorrido. Pisé el acelerador para que no me alcanzara, ya solo quedaba como una milla para terminar y él me ganó por mucho en el reciente medio maratón de Ensenada.

En la esquina de un semáforo lo vi de soslayo, era un azulado Benito Juárez; me parecía increíble que en una misma carrera viera billetes y no pudiera o no quisiera (mejor dicho) levantarlos, pero en éste caso ya una señora estaba a punto de agacharse por él. Y pensar que mis amigos corredores me dijeron que ellos ni un penny se encuentran al correr... ¡Caray, tal vez veo demasiado al suelo! Pero pensándolo bien, en las fotos nunca salgo agachado.  ¡A ver cuando Diego o Frida me guiñan un ojo!



Viejos amigos corredores del parque estaban ahí en la esquina, de nuevo los saludé, no me importa si por ello pierda segundos, que igual no voy a ganar nada. Por cierto, el Rayo estaba con ellos, señal de que había llegado a la meta ya hacía un buen rato.

La recta final era de subidita, la misma por donde comenzamos. Un corredor venía muy fuerte, no era don Jorge el de Tlaxcala, era otro runner; como ya me habían rebasado varios me dije: no, éste no me lo hará. Era muy larga la recta hasta la meta, y los pasos tras de mi cada vez los escuchaba más fuertes, sin embargo, solo me motivaron esas pisadas a buscar mas velocidad de donde pudiera... yo iba bañado en sudor, miraba de reojo varias veces y cada vez más cerca tenía a ese joven tras de mi.

No se que afán u orgullo tenemos algunos corredores, pero no quería que se me emparejara ese corredor y que llegáramos peleando por un lugar 25 o 26 que a nadie le importa, y que nos gritaran agitadamente los espectadores para engrandecer el duelo... no, eso no me agrada, antes prefiero darle a alguien el totopo y que se lo coma que yo comérmelo, pues mi hambre  sería en todo caso por el platillo fuerte y ahí sí al ataque y con todo.

Uf, apenas llegué en 47:41 minutos; segundos tras de mi el joven perseguidor y luego el Sr, Tlaxcala, quien me saludó, quien ya me ubica pues ya lo había saludado yo antes a él... o será por la cantidad de sprints que durante años hemos tenido que lidiar para dejar atrás el uno al otro.

Bien acompañado de Isabel Mata y Rubén Rodríguez


¡Muy buena carrera IPN Once K! Repetible. ¡Wow, Raymundo el Rayo la ganó!  Él, a sus 48 años sigue teniendo un nivel de primera, mientras que otros a los 40 ya se andan retirando... ¡Que gran ejemplo a seguir éste señor!

Luego llegaron las rifas y pude convivir con Ab Ramírez, quien ahora me llama sensei y no me la creo ni tantito, pero me da mucho gusto que sigue mejorando en cada carrera. Muchos amigos más andaban por ahí... veamos por solo un rato si nos toca algo en dichosa rifa.

¡Gracias por tu visita!





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