lunes, 29 de febrero de 2016

Entrenando a un Sedentario

Ella, me recuerda a mis inicios, con su trote lento, sus molestias en los pies por los tenis que amenazan con formar ampollas, y por su respiración agitada. Se estaba sacudiendo poco a poco la vida sedentaria.

Hoy no quise correr lo que me tocaba hacer y en parte para mejor apoyarla en su entrenamiento. Pude dejarla que lo hiciera ella sola, pero quise una vez más hacerlo a su lado y ser parte de su progreso.

Solo cinco kilómetros era la prueba de fuego para Ella, pero no como una prueba nueva, sino la segunda vez que se intentaba, solo que ésta vez estaba muy cansada por haber caminado mucho un día antes y por tener el cuerpo dolorido por los entrenamientos recientes. Parte del reto era ver si se lograba en menos de una hora esa vuelta al parque.

Comenzamos con estiramientos dinámicos para preparar las piernas con algo de calentamiento. Después de caminar por unos cinco minutos iniciamos con cien metros. Noté que le parecían eternos. Lo bueno es que pasan corredores, caminadores y trotadores que vienen y van en ambos sentidos... algunas mujeres que como ella evidencían su novatez al estar haciendo lo mismo: alternar caminata con trote para así aguantar la vuelta al parque. Es bueno saber que no eres el único que intenta ser corredor.

En todo momento el principal consejo fue jalar aire profundamente con un mismo ritmo. Controlar la respiración y dominarla es básico en la práctica de cualquier deporte.




Todos fuimos principiantes alguna vez. A algunos nos costó igual o más trabajo, a otros no tanto, pero todos tuvimos un comienzo.  "Yo también llegué a sufrir por completar cinco kilómetros cuando inicié como corredor", le dije... y no mentí, en ese momento pude evocar las imágenes de cuando comenzaba y por ignorancia aceleraba con todo y solo aguantaba eso por unos cien o doscientos metros máximo y terminaba muy mal, asfixiándome, con la vista nublada y la presión baja; hasta tenía que agacharme porque sentía que el desmayo era inminente, solo que jalaba aire profundamente, rápida y repetidamente mientras veía todo negro... hasta que por fin salía de ese tunel de oscuridad.

Seguimos interrumpiendo la caminata con arranconcitos de cien metros, luego de 120 metros, luego de 150 metros... yo tomaba el tiempo y la distancia en mi reloj con Gps.  De repente ya no le decía: "!una más, vamos!" sino que de ella misma salía el hacer otra repetición adelantándose un poco. Y es que le dije: "Poco a poco vas a caminar menos y vas a trotar más, o al menos esa es la idea", y "entre más peso pierdas más ligera te vas a sentir y vas a tomar velocidad sin cansarte porque irás obteniendo mayor condición física".

Que bueno es correr en un lugar donde hay gente haciendo lo mismo, trotando al paso que sea y buscando mejorar algo en su vida, ya sea perder peso, ganar velocidad, intentando cubrir mayor distancia o por sacar al perro a despabilarse mientras se hace una actividad sana. Cual fuese la razón era buena indudablemente.



Otro jalón de 150 metros y ella lo terminaba a duras penas, resoplando fuerte y con su semblante rojo por el esfuerzo. Aun así la sentía motivada y eso me daba ánimos a mi para continuar como pacer y ser entrenador en vivo, es decir correr al lado de quien se está entrenando.

Al cubrir 3.5 kms venía la subida, algo pesadita pero no se rajó, le dije: "Ya nos falta muy poco y lo bueno es que el kilómetro final es casi de bajada en su totalidad y a ese le vamos a sacar provecho, será el kilómetro más rápido de los cinco".

La bajada fue interesante, con  varios arrancones de 150 metros y que dio como resultado esperado que fuera el kilómetro más veloz de esa mañana, vaya, velocidad no es lo que se busca, tan solo aguantar la distancia, pero se consiguió, fueron 59:30 minutos en total por esos 5 kilómetros, y servirá de referencia ese tiempo para después tratar de superarlo. Ahora a relajarse con estiramientos estáticos.

Me daba cuenta que como entrenador no me iba a resultar nada sencillo el poder hacerla correr en marzo unos 10 kms. en abril unos 15, en mayo unos 18 y que se sintiera lista para correr el Medio Maratón de San Diego... pero ella quiere, y yo quiero que lo logre, y si ella quiere, puede!  Se puede lograr.

¡Muy bien hecho Lucy, pronto iremos por más!






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