martes, 1 de abril de 2014

25 K. BAJA TRAIL- EXPERIENCIA PERSONAL

LA EXPERIENCIA  DE VICTOR SERNA



30 de Marzo de 2014. Rancho Casián, Tijuana.

Anuncian la salida pasadito de las siete de la mañana, todos los corredores en la meta ansiosos, tal vez otros un poco nerviosos por desconocer la ruta o por ser su primera vez en este tipo de eventos. Corredores de varias partes del país y extranjeros, todos con solo dos objetivos: conquistar 25 o 50 kms. 




 Finalmente ahí vamos, todos juntos con gritos de júbilo y emoción. Poco más de 300 corredores estábamos en el mismo camino. No tardó mucho en dispersarse el grupo, los que iban por 25 kms. tomaron la delantera y los de 50 km a un paso más conservador,  pues había que administrarse muy bien si querían cumplir con tan demandante distancia.
Yo, que solo iba por los 25 kms. decidí irme a paso más lento junto con mi hermano aunque el iba por los 50K.  Nos iríamos juntos hasta el km 13 que era donde yo me regresaría y el seguiría hasta el km 25, donde sería su regreso.
 Me di la oportunidad de irle tomando algunas fotos y videos ya que en ciertos puntos del camino se podían observar unas panorámicas muy bonitas; que más que el guarde un bonito recuerdo de su primer ultra. Por ciertos tramos nos distanciamos un poco ya que sin querer me ganaban las ganas de ir más rápido, después nos volvíamos a encontrar.

Llegué al primer abastecimiento, solo un trago de agua fue suficiente para poder seguir sin problemas, no hubo necesidad de rellenar mis ánforas, todavía en una tenía agua y en la otra electrolitos, suficiente para poder llegar al siguiente punto de hidratación, el clima se estaba portando muy bien con nosotros.
Fue más adelante donde en una prolongada curva mi pie derecho tropieza con un pequeño tronco que salía unos 5 cm de la tierra, ahhhhhhhhh!!!!!, fue el grito cuando iba cayendo, fui a parar unos metros adelante, tenía la tierra muy cerca de mi cara, mi mano derecha había dibujado un caminito desde que toco la tierra hasta donde finalmente paro, y mi rodilla en un par de ocasiones sintió lo duro de ese camino. Fue una caída muy aparatosa, sentí que algo más grave me pasaría pero me levanté enseguida y seguí corriendo, al parecer todos los huesos estaban en su debido lugar, había algo de sangre en la rodilla pero eso que importaba. Los corredores, el que iba adelante y el de atrás, no me vieron cuando caí, pero con el ruido que hice se pudieron dar cuenta de lo que me había sucedido a lo que me preguntaron: ¿todo bien?, y yo con una risa les contesté: todo bien gracias, vamos!!! Jejeje me estaba riendo de mí mismo, hacía tiempo que no me caía tan bonito.


Seguí corriendo, para mi sorpresa ya venía el primer corredor de regreso (en los 25 km) y me dije ya no falta mucho para llegar al km 13 y poder regresar. Después vi pasar a Héctor Romero "el mosco", que iba a muy buen paso intentando dar alcance al primer lugar, finalmente no lo pudo lograr pero un segundo lugar es muy bueno.
Faltando unos metros para llegar a los 13 kms. y tomar el regreso, en un crucero, un corredor venía por un camino equivocado y nos pregunta: “¿voy bien?, ¿es por aquí?”, a lo que le contestamos: “No señor, usted tiene que regresar y retomar el camino y tiene que dar la vuelta hasta allá donde van esos corredores”.  El señor nos da las gracias y se regresa a retomar el camino correcto. El corredor que iba delante de mí me dice: “mira tu hermano ya va tras el señor que se había equivocado”, me regresé al crucero y le grité a Oscar que ése no era su camino que era por acá por donde nosotros íbamos, pero no me hizo caso y con una seña me dijo que él estaba bien, que su camino era por ahí……ufff ¿pues que más hago? Me quedé un rato viendo cómo se alejaba de la ruta. Finalmente lo dejé, tal vez él quería correr dos kms. más que todos, o sea 52 kms. pues ya iba de regreso a dar otra vuelta por el mismo camino que ya había recorrido, o tal vez el pensó: “si no gano en tiempo, si les voy a ganar en hacer más distancia”, lo malo es que no había premio para el que recorriera mayor distancia, jejejeje!

Unos minutos más tarde, llegué al km 13, donde estaba el segundo punto de hidratación, me tomé un descanso de 2 mins. planeando mi regreso, quería hacer mi máximo esfuerzo, quería ver que tan rápido podía ir en esos caminos. Tenía ganas de probar un poco más de velocidad en esas pendientes y en las pocas rectas que había. La sangre en mi rodilla se había detenido y no había dolor del que preocuparse. Entonces, reviso mis agujetas, ajusto mi cinturón de hidratación, un pedazo de sandía y un trago de agua y ahí voy de regreso, dispuesto a dar el máximo, ya más confiado de haber conocido ese camino.
Los primeros kms. fue algo difícil agarrar la velocidad deseada ya que me encontraba con muchos corredores en sentido contrario (que eran la mayoría los que iban por los 50 kms. por ir con una paso más lento) y el camino solo se prestaba para una persona, así que cada que encontraba corredores me hacía a un lado cediéndoles el paso y echándoles porras, ellos también aplaudían mi esfuerzo y me animaron mucho y eso se los agradezco bastante.



Unos kms. más adelante, ya estaba más libre el camino y me dispuse a apretar el paso. Me animé mucho cuando un corredor que encontré me dijo: “lugar 32”. A lo que le di las gracias por tomarse el esfuerzo de ir contando a los corredores. Lugar 32 no estaba nada mal, tomando en cuenta que la primer mitad la había hecho a un ritmo muy cómodo hasta cierto punto, incluso parando a tomar fotos y videos. Vi a lo lejos a los corredores que iban delante de mí y me dispuse a alcanzarlos, pensé que podía entrar hasta el lugar 20 si fuera posible, claro, si se puede!!!!. Entonces aceleré el paso y allá voy,... si allá voy al suelo nuevamente, no puede ser, esta vez fue el pie izquierdo el que tropezó. Ahora solo caí de rodillas y pude poner las dos manos en el piso. Ahí quedaron marcadas mis manos en la tierra, estaba dejando huella en el Casián, no solo con los pies sino también con las manos, ya solo faltó que con mi dedo escribiera “Víctor was here” . 
Esta vez me costó levantarme ya que un dedo del pie me dolía demasiado y no pasaba ningún corredor que me ayudara. Al final me levanté e intenté trotar pero el dolor ya no me dejó, mi dedo se estaba hinchando y dolía mucho.
Faltaban más o menos 2 kms. para el siguiente abastecimiento y 7k para llegar a la meta y yo ahí en pleno cerro caminando. Todo mi plan de correr más rápido se había venido abajo, no podía ni trotar bien. Fueron 2 kms. de caminar y trotar según como aguantara el dolor. Vi como en ese  lapso me pasaron varios corredores, los iba contando para saber el lugar en el que iba quedando por si me recuperaba y pudiera apretar nuevamente, así sabría en qué lugar estaba posicionado, pero el dolor nunca se fue  y me olvidé de quedar en mejor lugar. 

Víctor Puma, resguardado por los de su especie.

Llegué al último abastecimiento y ahí descansé un poco; una muchacha me ofreció agua para lavar mi herida, y me preguntó que si necesitaba algo más, creo me veían que ya estaba mal físicamente.
Me mentalicé para recorrer los últimos 5k que faltaban a paso lento y trote, si mi pie me lo permitía, tenía la esperanza de que el dolor cediera pero nunca sucedió, así que a como diera lugar tenía que llegar.
Por ahí entre las bajadas y subidas escuché un grito detrás de mí, me detuve pero no vi a nadie, pensé: “tal vez alguien ya se cayó” y veo que más abajo se levanta un señor, efectivamente se había caído. Cuando lo vi que empezó a correr me di cuenta que no había sido de gravedad su caída, luego en pocos minutos pudo rebasarme.

 Ya faltando cerca de 3 kms. para llegar entramos a una prolongada pendiente, una bajada muy larga, estaba prácticamente solo, el siguiente perseguidor venía unos 600 mts. detrás de mí y era una mujer, que al igual escuché su quejido cuando se cayó, cuando me detuve para ver,  ella ya se estaba levantando. Ya faltando 2 kms. para la meta se me acercaba otra muchacha de Mexicali y de repente suelo!!!!!! También le tocó resbalarse y caer. ¿Si estos fueron los que me tocó ver caer, a cuantos más les pasaría lo mismo?
Entré a la recta final, unos metros para cruzar la meta, ya no había nada que hacer, lo hecho, hecho estaba, solo era cuestión de segundos para terminar los 25 accidentados y divertidos kms.
Crucé la meta y me entregan mi medalla, una bonita medalla con un gran significado.


Un nuevo reto se había cumplido, no como lo había planeado pero al final orgulloso de haberlo superado a pesar de los obstáculos que se me presentaron. Tuve que verle el lado positivo y divertido a todo esto.
Nos vemos el siguiente año, y espero ahora si ir por los 50 kms.  Ah!, y también ahora si prometo inscribirme con tiempo.



Narrado por: Víctor "puma" Serna.

Fotos: Isabel Granados, Susana Susy.









En la Carrera Alba Roja 2014



30 de marzo de 2014





 Algo mal: Llegar tarde a la carrera, veinte minutos antes, confiado de encontrar parking de inmediato y nada. Hasta dentro de plaza Galerías Hipódromo tuve que ir.
Consecuencias de llegar tarde:  me inscribí y me quedaban 15 minutos o menos. A calentar lo que se podía. A subir y bajar las escaleras de la plaza; Nacho Zamarrón, un buen amigo corredor me acompañaba y creo le gustó calentar de esa manera.
Muy poco, casi nula cantidad de estiramientos pues ya todos estaban listos para la salida. Me di cuenta que algo no andaba muy bien, mi cuerpo algo adormecido todavía tal vez, me faltaba mas oxigenación, y claro me afectó el haber llegado tarde.
¿Cuanto quiero hacer?...mmm, entre 20 y 20:30 minutos.
En unos cuantos metros me dí cuenta que me estaba costando mucho esfuerzo manejar un paso fuerte, y buenos indicadores de eso fueron: primero, la ligera subida hacia el km.1 (si algo entreno son cuestas), y en segundo, ver que no podía con el paso de otros a los que les gano casi siempre. No iba tan mal, iba ligeramente debajo de 4:00' por km. sin embargo mi paso planeado sería el de 3:45'... pues no!.
Mas cuestas una vez que se deja atrás el famoso estadio caliente. Definitivamente me daba cuenta que no había llegado al cien, vaya ni al 90 o menos. Un año antes había terminado con 20:56 minutos el recorrido de los 5.250 kms. Una ruta nada sencilla si la quieres hacer a velocidad.


Fotos: Cortesía de Yo también corro en Tijuana.



Otro posible error:  Corrí 16 kms. apenas el viernes a paso "medio fuerte", ¿será que eso me desgastó?, ¿Será que no debí trotar en cerro el sábado? (un día antes de la carrera), ¿será que debemos escuchar a nuestro cuerpo y darle mas descanso y en ocasiones nos hacemos de oídos sordos y no le damos ese descanso que merece?. Es posible.

El prolongado descenso por el bulevar Las Américas me sirvió para mantener un paso fuerte, promedio de 4:00' por km. aunque de bajada iba como a 3:40' mins. en realidad me sentía lento, pues también he entrenado muy bien en bajadas, de modo que puedo manejar 3:00' cuando me siento bien.
Pensé: "que bueno que no pude correr los 25 kms. donde algunos amigos hoy están participando, pues sintiéndome tan regular me hubiera costado muchísimo esfuerzo". Soy algo orgulloso en este aspecto, pues no entro a carreras para caminarlas, correr es lo que me gusta!.


Con Ignacio Zamarrón, portando las bonitas camisetas de la carrera.


 Menos de un kilómetro para llegar y veo mi reloj, no se si voy bien o mal, si llegaré muy atrasado con respecto a mi anterior participación, pero sigo con ganas, con lo que puedo dar este día... pensar que en la carrera de Lucky Run de una semana antes me sentí mucho mas fuerte, entero, como quisiera sentirme siempre en cada carrera. Pero éste reto siempre resulta mucho mas complicado. Carrera que corro un año si y otro no, no me tocaba participar y ahí estaba sudando bonito. 



Carlos de los Angeles Jr. con buena racha, gana por primera vez esta carrera.

Resultado satisfactorio:
Bajé el paso desde antes de llegar a la rampita para entrar al hipódromo y ahí estaba ya la línea de meta, adelantada algunos 50 metros de como siempre la colocan. Mi llegada fue #60, (fui 52 en el 2013) y en un buen tiempo de 21:10 minutos (20:56 en el 2013), tan curioso me pareció, quedar a 14 segundos de mi anterior marca sin estar al cien. No siempre se puede, y nunca sabemos como vamos a amanecer, pero si ya estamos ahí hay que dar lo mejor de lo que tenemos. ANIMOOOO!!!





Archivo del blog