lunes, 21 de octubre de 2013

En el Medio Maratón de Temecula 2013

 Con una lesión aunque no muy seria que me "conseguí" el pasado miércoles por caminar mal (cosa curiosa no fue corriendo) me hice a la idea de ir solo a disfrutar de este medio maratón, lo principal sería ir a ver a mi hermana Alicia, quien vive en Murrieta, a unos veinte minutos de Temecula, y que mejor pretexto para visitarla después de 2 años y medio sin verla, y sobre todo que cinco días antes habia sido su cumpleaños.

Imágenes de Lucy Domínguez

 Ayer 20 de octubre estuve participando en el Temecula Half Marathon, un medio maratón aun nuevo, pues esta fue la tercera edición, la cual creció de manera impresionante, ya que en el 2012 solo tuvo 435 participantes y este año casi llegó a la cifra de 1200. Como dato extra: mas de 200 corredores terminarían el recorrido entre 3 y 4 horas.

La Ruta: Saliendo del Wilson Creek Winery, siendo mayormente por terracería, saliendo de entre los viñedos. Habría tramos con tierra suelta, arenosa, con un poco de grava, y algunos por donde pisaban los caballos o talvez algún ganado haría complicado el trayecto. En lo personal, me gusta mucho esto de correr en zonas rurales, pero creo que la mayoría de la gente no tenía idea de en que se habían metido... lo mas castigador resultaría la interminable cantidad de subidas y bajadas, algunas muy empinadas y prolongadas, al bajar no en todas podías hacerlo con velocidad, pues con las piedritas sueltas y los desniveles bien podías caerte y bajar pero rodando.
Ahora mismo no me atrevería a quejarme de ninguno de los medio maratones donde haya estado antes, como el de Los Angeles, o el de hace ocho días en Rosarito, ya los veo "fáciles" si los comparo con éste.



 El clima al llegar a las 6:30 era realmente frío, estábamos a 8 grados centígrados, lo bueno es que no era invierno!... pensé que eran pocos los participantes en esta distancia ya que habría un 5k ahí mismo y de valiente me puse hasta el frente. Eso me hizo correr al inicio con cierta presión, pues salí en el grupo puntero en el cual aguanté solo hasta la milla tres, ya que me di cuenta que iba demasiado rápido, como a 6:14 mins. por milla, cuando mi idea era comenzar a 6:50 en cada una y después talvez bajar el paso, pues ya sabía que nos esperaba una gran variedad de terreno y subidas.
Iba dejando pasar a corredores, en fin que pensé en que mas adelante se cansarían y los podría rebasar...eso nunca sucedió, bueno solo pude con uno.
Las millas esta vez no me parecieron tan largas, será porque conseguí disfrutar del trayecto, en verdad que me distraje mucho mirando al rededor, y es que talvez nunca volvería, ¿como saberlo?.
En la milla siete ya podía ver a los que venían de regreso, pues regresaríamos por los mismos caminos.
Me sorprendí como casi todos venían caminando, aun no llegaban a la mitad y las cuestas hacían de las suyas con los corredores. Debo decir que talvez un 60% era conformado por mujeres, guapas y valientes mujeres se veían por todos lados.
Algunos (as) runners con semblantes muy serios caminaban la subida mas inclinada de todas y me dio por echarles porras mientras corría, diciéndoles que si podían hacerlo, que no se detuvieran, lo bueno que el corredor detrás de mi también hizo lo mismo, y es que en ese tipo de lugares no hay gente que salga de sus casas a brindar apoyo, por lo mismo que ahí casi no hay casas.





 Que emoción de estar corriendo ahí, y que al término de la carrera podría ir a ver a mi hermana Alicia. Recuerdo que de niño, tendría yo unos diez años y ella catorce, y una vez tuve un accidente.
Vivíamos en Sinaloa, y en esa ocasión yo lavaba algo, no recuerdo que, pero alguna prenda de vestir talvez, al colgarla a secar en el cable metálico o tendedero resultó que me quedé pegado a el, mi mano derecha había cerrado el puño al tocar el cable y no podía soltarlo, el voltaje (que no era muy alto) me tenía temblando, lloriqueando y dando gritos pidiendo ayuda.
Estaba sucediendo una mas de las pesadas travesuras que me hacía nuestro hermano mayor, desde ahí lo alcancé a ver en un rincón de la casa muriendo de risa. Un Tío que estaba de visita, corrió hacia mi y trató en vano de arrancarme de aquel cable, pero lógicamente cada vez que me tomaba por el brazo y me jalaba, a el también le daba el shock eléctrico... yo seguía con mis gritos, no supe si fueron segundos, deben haber sido minutos, parecía perdido mi caso. En eso mi hermanita Alicia salió de su habitación, se dio cuenta de inmediato de la crítica situación, y mucho mas inteligente que nuestro Tío, ella corrió a toda prisa hacia afuera de la casa, hacia arriba, a unos cien metros y bajó el switch de nuestro poste de luz. Finalmente me pude soltar de ese cable. Mi hermano el bromista no movió un dedo por ayudarme, pero no le guardo rencor, eso ya pasó hace mucho tiempo. No se hasta donde pudo haber llegado aquello, pero mi hermana fue mi "angel" en ese momento... I Love my sister!!. 
 


Perdón por el puente. Retomando el tema:
Para la milla 9 ya había quedado fuera del top 20, igual era bastante bueno para mi, pues mi mejor lugar en un "medio" había sido en el de Rosarito, lugar 56, aunque aquí talvez había mas gente recreativa que competitiva, no dejaban de tener un muy buen nivel muchos del top cien.
De regreso, las últimas millas fueron casi en su totalidad subiendo, eso explica porque al inicio llevaba mas velocidad. Y un joven seguía detrás de mi, tratando de darme alcance, volteaba a verlo de reojo y aceleré mientras pude. Había contado a los que me dejaron atrás y no estaba dispuesto a quedar fuera del los 25 primeros.
Afortunadamente mi malestar en la pierna no me estaba impidiendo dar un buen esfuerzo, aunque de repente si me dolía un poco la cadera, quizas era consecuencia de tanto ascenso-descenso, lo cual es un buen corta ritmos; creo que pensaba en todo menos en los dolencias físicas, resultado de hacer algo que a uno le gusta.

Foto de Phillip Demarest.

Foto de Phillip Demarest.

 Al final, cerré lo mas fuerte que pude, y el joven que me vino siguiendo en las últimas cuatro millas sin darme cuenta ya lo tuve a pocos metros, pero no le fue suficiente... dato curioso, era de mi misma edad, eso ya lo vería en los resultados finales.
Como ya he corrido esta distancia varias veces en el último mes, no me sentí cansado, llegué dolorido de mis piernas eso si.
Bonito detalle, mi Lucy esperándome en la meta y tomando fotos, y el de voceo diciendo mi nombre y que era el único de Tijuana compitiendo en el evento. La medalla me gustó también, dorada combinada con el color del vino tinto, la camiseta con los mismos colores, aunque mi idea era regalársela a mi hermana cuando la viera.
Fue una gran experiencia irme casi a tope en el medio maratón mas difícil, pesado y complicado que haya corrido jamás, hasta me gustó mi tiempo de llegada de 1:37:47. Terminé en el lugar 23 general, aunque apenas noveno en la categoría "ampliada" de 40-49. Correr entre la naturaleza es "otro rollo", no se si vuelva a repetirlo, talvez si, sin miedo al reto trataría de hacerlo mejor.




 Lo mejor del día además de correr, fue ver a mi hermana, platicar con ella por espacio de unas tres horas... y pensar que cuando fuimos niños ella era mi mejor amiga, parecía que el destino nos separaba cada vez mas. Al final al despedirnos, no dejábamos de vernos y de sonreir, yo ya adentro del auto vi sus ojos brillar con posibles lágrimas... y yo estaba igual, sentí la humedad en mis ojos y sonreímos una vez mas para evitar llorar, ya no podía hablar, quise decir algo mas, talvez debí bajarme y darle un abrazo mas... pero tan solo pude exclamar "cuidate... adiós!".

Gracias Lucy, por manejar hasta allá y hacer todo esto posible. TQM!!. 



Les comparto algunas fotos mas del lugar del evento:











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