martes, 6 de septiembre de 2016

10K de Yo también corro en Tijuana 2016

La mañana del 4 de septiembre, salimos ya todos ansiosos por mover las piernas. Más de 1200 corredores aglutinados, que, apenas podían moverse en el intento de salir del tartán del Crea, rumbo a las calles tijuanenses.

Con tan buen clima, fresco y nublado, hubiese sido un verdadero desperdicio no buscar dar un buen esfuerzo. Yo había amanecido mucho mejor que en la reciente carrera Canaco, la cual debí "saltármela" y no correrla; con mucho mejor respiración y menos dolencia del nervio "lato-ciático".

Pero era tanta la gente ─y es que me resisto a ponerme muy adelante porque no tengo tanta velocidad─ que mi primer kilómetro me salió muy lento.  Mi tiempo a buscar sería entre 41:30 y 42:30 minutos. La ruta es buena, el clima, las ganas, ¡pues vamos por ello! ─me dije.



Tercer año como carrera de 10K para sus organizadores, quienes celebraban su cuarta carrera por el sexto aniversario de la afamada página de Yo también corro en Tijuana. Aún no olvido como disfruté de aquella de relevos 4x1000, que nos fue bien a pesar de iniciar como últimos, por ser el grupo más longevo, pero aun así remontamos 3 lugares aquella vez. Ésta es mi tercera participación con ellos.

Pepito corre fuerte, me le emparejé; luego dejé al de camiseta amarilla. Enseguida entramos a la vía rápida para hacer la línea recta que nos llevaría hasta la altura de la prepa Lázaro. Seguí al chico de las rastas largas, quien sabe mantener un paso veloz por mucho tiempo. La gente sobre el puente gritaba, los de abajo nos hablaban, y en las esquinas aplaudían. Nos daban ánimo para no ceder en el esfuerzo.

Apenas hice 20:45 minutos en los 5 kilómetros, lo cual fue bueno por sacar muy lento los primeros mil metros; por consiguiente, iba a procurar no aflojar mucho el paso. No iba por marca personal, sabiendo que no he entrenado la suficiente velocidad para conseguirla, pero sí quería acercarme (40:04') para por lo menos "calarme" y en el Mexicano 10k ahí sí dar todo sin reservas; eso en noviembre.

No supe si me dejó o yo a él, al joven de las rastas, que cuando lo recordé ya no lo tenía frente a mi, pues yo ya no iba tan fuerte como al inicio. Ahora iba tras José Jiménez, a quien sí conozco, que me saludó y lo sentí como retador ese saludo, pues sabe que en la Canaco por tomar agua de los vasitos que dan, casi me iba ahogando, el agua como que más bien se me fue por los bronquios; perdí velocidad, y me dejó el buen José... ahora yo llevaba una bolsita con agua, la bebí de un sorbo, y fue mínimo el ritmo que bajé. Me fui tras él.

Foto 1 y 2, cortesía de Yo también corro en Tijuana.

Siempre me ha gustado correr por la avenida Niños Héroes, ni siquiera sé porqué. Suelo apurar el paso en las glorietas, así como pretexto para que los automovilistas no esperen tanto, y yo recupero velocidad al pensar de ese modo. Ya vislumbraba el monumento a Cuauhtémoc entre las hojas de las palmeras del camellón. Ya sólo dos cuadras y a tomar el puente rumbo al Crea.

Al doblar esa esquina, hacia la derecha, tenía a escasos diez metros a Jimenez. Él no me veía, de otro modo hubiera acelerado, pero yo estaba bien con la idea de llegar después de él, que mi tiempo propuesto igual lo iba a cumplir, sólo faltaba que la distancia fuera correcta, es decir, que sí fuesen los diez kmts. Me sentí fuerte al subir, señal de que va bien mi preparación de resistencia (distancia).

Todos los que iban un poco delante de mi, dieron el acelerón, haciendo el célebre cierre... yo no, no quise ésta vez. Y me sentí muy bien así, que crucé tan tranquilo, sin sofocarme, por haber corrido al pasito "sabroso y sudoroso", que esa sensación de bienestar me indicó que puedo hacer un buen 10k cuando me lo proponga. 

Al traspasar el arco de la meta, cumplí con 42:31 minutos, pero el gps me marcaba 10.140 kilómetros, osea que con 140 metros de más había que hacer ajuste... lo cual me daría más tarde ─ya que revisara─ un tiempo de 41:56 minutos. Mi mejor 10k del año, y siento que ya me estoy recuperando... sin embargo, veo algo lejitos el 40:04'... no sé, algo me dice que este año estreno nueva marca personal en esta distancia; la quiero, creo merecerla y voy por ella.

La carrera es buenísima, muy bien organizada. ¡Felicidades a los talentosos "Germanes"!

Sólo hay dos tachas, pero van para el personal del staff o voluntarios. Primero, el señor que cuando llegas pide el papelito que se desprende del número, ése señor, a pesar de él usar una tijera, por desesperado, de un jalón me arrancó completamente (literal) el número de competidor de la camiseta, y eso que le pongo los tres seguritos, que ya mero uno de ellos (el único que quedó en la camiseta) me pinchaba a la altura del ombligo y me lo quite de inmediato; sólo recuerdo que le dije: "¡Oiga, tenga más cuidado!" Pero no me importó mucho pues yo estaba feliz.

El siguiente caso sucedió a los pocos minutos, pues al llegar mi turno de que me pusieran la medalla de finalista (que no sé si hubo para todos), la chica tenía tanta prisa que al levantarla para ponérmela en el cuello, la medalla me pegó duro contra los dientes, y pues quien me manda estar sonriendo en ese momento ¿no? Es raro que alguien no lo haga cuando le entregan una, el tener la boca abierta por sonreír. Ni oportunidad tuve de decirle algo, sólo me volteé a verla para hacerle un comentario, pero ella, muy apurada ya atendía al siguiente corredor. Quiero pensar que no se dio cuenta, en vez de que fingió no darse cuenta... pero por un momento pensé que me había quebrado el diente, ¡qué bueno que no!

Foto de: Gabriel Flores.


Próxima carrera:  Tecate, el medio maratón. Es muy probable que lo corra, que me serviría como preparación para el maratón del 2 de octubre. 

¡Nos vemos en las carreras! ¡Sigamos corriendo en Tijuana!








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