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jueves, 26 de junio de 2014

Entrenamiento de 25k en el Cóndor

Entrenamiento del domingo 22 de junio.

25 kilómetros. Dos grupos de corredores que luego nos juntaríamos en el camino. Algunos como preparación para el Maratón de Tijuana, y otros mas para el Medio maratón, ambos eventos que se llevarán a cabo de forma simultánea el próximo domingo 27 de julio. 
Poco hay que contar sobre el buen entrenamiento que afortunadamente tuvimos el gusto de poder realizar, ya que las imágenes hablan por si mismas.


Imágenes captadas por Víctor "Puma" Serna.



Lo dicho por un experto de Kenia:  "Aqui es el mejor lugar para entrenar para Maratón, ni parques ni otros lugares de
Tijuana te sirven tanto como esta ruta". Stephen Kibet.



Partes de la ruta la corres bordeado de árboles, asi que tienes algo de sombra en el camino, lo cual genera una
atmósfera diferente que te hace sentir mas cerca de la naturaleza.



Janet Songoka fue por unos 27 kilómetros, aqui la vemos una vez que pasó el arroyo. Una fuerte rival a vencer en el
medio maratón de Tijuana.



Víctor Puma en foto del recuerdo. Yo, manteniendo el ritmo sobre arcilla y una buena ruta plana que permite manejar
el ritmo por mas tiempo o incluso aumentarlo cuando quiera. Y también mi foto del recuerdo.



Paula Arellanes  y  Víctor Ponce a buen paso rumbo a los 7 kms. restantes.


A tres semanas de haber corrido mi anterior maratón traté de llevar un paso moderado, que además se presta para ir
disfrutando del paisaje.



A 1300  metros sobre el nivel del mar,  la ruta del Cóndor para entrenar distancias largas resulta ideal.



Víctor Ponce, Sergio Rodríguez, Janet Songoka, Paula Arellanes, Stephen Kibet, Gabriela Pardo y  Héctor.
Serna en la cámara.

¡¡ESPERAMOS  VOLVER  PRONTO!!


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La foto curiosa, así probablemente se vería este lugar de noche, con un cielo muy estrellado y bajo la luna llena.





jueves, 12 de junio de 2014

Carrera por la Salud, 5k del 2014

 Viniendo de un fuerte entrenamiento del sábado anterior, algunas dolencias se quedaron en mi cuerpo, tanto en las piernas como en espalda y cadera, y es que era reciente el Maratón de San Diego, y ya andaba exigiéndome, pero he leído que entrenar así y cansado a veces es bueno, para que el cuerpo asimile y aprenda a dar lo mejor sin estar al cien por ciento, sin embargo hay que medirse y saber cuanto es bueno y suficiente para no caer en lesiones o sobreentrenamiento.
Anoche estaba con el dilema de asistir o no a la carrera de los Médicos Generales, también llamada Carrera por la salud. Ya es la sexta edición. Siempre se hace en día viernes, pero esta vez por ser el partido de futbol de nuestra selección en viernes y tempranito pues se movió la fecha de la carrera a jueves.


Imágenes 1 y 5 de Yo también corro en Tijuana.

 Si amanecí todavía resentido por las molestias físicas, pero me animé, al fin que 5 kms no es mucha distancia aunque se corra a paso fuerte. Sobre todo, tenía muchas ganas de ver a mis amigos runners, ya que últimamente no he participado mucho en las carreras locales.
No tuve la intención de "emplearme a fondo", pues forzar la máquina no es bueno si no llegas entero a una competencia, no obstante, le iba a dar conforme me fuera sintiendo.
Los médicos salieron primero, pues es su carrera (les dimos chance, jejeje), ya luego fue nuestro turno. 
No asistieron algunos de los atletas mas veloces de Tijuana, cosa que hubiera ocasionado que nos jalaran a los demás para hacer todos un mejor tiempo, pero si fueron los suficientes que son competitivos.
Íbamos un poco mas de 300 corredores por el bulevar Aguacaliente, justo enfrente de las torres del Gran Hotel Tijuana; varios habíamos corrido el Maratón apenas once días atrás, pero ya queríamos experimentar de nuevo un paso mas fuerte de lo que lleva un corredor recreativo en los 42 kms.


De izquierda a derecha, Isabel Mata, Ninfa Uribe y Christina Robles, nuevas amistades del running.

Pasé a Víctor "Puma" Serna en los 500 metros mas o menos. Hice 3:45 minutos en el primer km, y pensaba que iba lento, pero es la adrenalina del arranque. 
Frente al Auditorio cumplimos el segundo kilómetro, todos con un paso mas relajado. Yo le bajé un poco al ritmo, reservándome para el final... Lupita Cruz iba a 50 metros delante de mi, excelente corredora ella. Me propuse seguir su paso y me alineé a ella, pero me duró poco el gusto, aun así la seguí; también el Sr. Eduardo Valle iba un poco mas adelante. El es el bicampeón del ultramaratón de la Laguna Salada.
3 kms. tras ellos significaba que no iba tan mal, de hecho Heriberto Rodarte tampoco iba muy lejos, y el es mejor que yo en carreras de 5 y 10 kms.
4 kms. sosteniendo un buen ritmo, sin afán de acelerar, solo mantenerlo ya era bueno. La carrera de hecho es de 4.820 kms. le falta un poco para ser realmente de 5, sin embargo con metros de mas o de menos nos gusta la ruta y el evento se vuelve muy ameno año con año.

Fotos 2 y 3 de Carlos Oliva.



 A la altura de la clínica 7 del Imss casi nos emparejamos los tres, Valle, Cruz y Buelna, justo cuando restaban unos 300 metros para llegar. Lupita nos dejaba con su sprint final... yo hago lo propio y nos despegamos del Sr. Valle.  Entramos a la meta prácticamente parejos, ella logra ganar en la rama femenil, y yo al menos hice una marca decente de 19:38 minutos, la cual no es la mejor que he hecho ahí, ya que hace dos años metí 19:18, pero fue suficiente para mi, a un ritmo que no me resultó tan agotador.
Después de la bonita convivencia con Ninfa, Cristina, Heriberto, Víctor, Memín, Héctor Romero, Luis Morúa e Isabel Mata, ya me disponía a irme del lugar, rara vez me quedo a las premiaciones.
Estaba viendo el pizarrón con los resultados generales, y vi que mi nombre estaba en la primer hilera (eran como 10 u 11), y ya con eso me daba por bien servido, en eso fue cuando escuché que voceaban mi nombre, el joven del micrófono y Víctor Serna me llamaba para que fuera, pues resultó que había ganado el tercer lugar en mi categoría.
Irónico, casi me "rajaba" la noche anterior buscando pretextos para mejor no asistir, y al estar ahí buscando dar un buen esfuerzo me daba como resultado un podio inesperado, apenas el cuarto en 10 años corriendo.

¡Recuerda que correr es sinónimo de una Vida Sana!

¡Gracias por tu visita!

Los tres compadres: Buelna, Serna y Morúa.

Acompañado por estos campeones: Christina, Ninfa y el "Mosco" Romero.
Fotos 4 y 6 de Víctor Serna.



lunes, 2 de junio de 2014

Rock & Roll San Diego Marathon 2014

San Diego, 1 de Junio de 2014


 Al igual que en años anteriores era la misma hora de cruzar la frontera, por San Isidro. Teníamos el tiempo medido, muy confiados, y el tiempo apenas ajustaba bien para llegar a San Diego, a donde inicia el maratón, y que nos toca la segunda revisión... chin!. Normalmente eso es algo tardado, y teníamos menos de una hora para llegar, habría calles cerradas. Ya me estaba haciendo a la idea de correr el medio maratón, pues éste comenzaría media hora mas tarde y era lo que podían hacer aquellos que no llegaran a tiempo. Pero no, yo entrené para el "full". Por suerte nos atendieron rápido, sobre todo al saber el inspector que yo iría a correr el maratón.
Llegamos apenas 15 minutos antes del arranque. Hice lo básico de calentamiento y estiramientos. Busqué el segundo corral; para mi sorpresa había mucha menos gente que en años anteriores, así que sin mas salimos puntuales a las 6:15 a.m. ¡La fiesta comenzó!


Objetivos:
La ruta no se presta para records personales, aunque habrá quien lo logre aquí si se ha entrenado muy bien, y a pesar de que un año antes me prometí no volver a correrlo si no cambiaban la ruta... ahí estaba de nuevo. Necio, o ganas de sacarme la espinita de no poder con tantas subidas, no sé, pero lo iba a volver a intentar, seguro estaba de bajarle a aquel casi 3:57' del 2013. La ruta ya la había trabajado mentalmente también. Además quería correr mas tranquilo la segunda mitad o a partir del km 25 que es donde comienzan las cuestas mas pesadas. Relajarme en todo el camino, sin presionarme mucho por el tiempo y disfrutar lo mas que pudiera el trayecto.
Pensé en hacer 1:39  ó 1:40 el medio (21k) pero ya sería como me fuera sintiendo, el caso era estar cerca de esos números para tener energía para la segunda parte.

5k. en 24 minutos. Muchos mexicanos se veían esta vez, algunos del sur del país, gente en parejas, en grupos y los solitarios como yo, concentrados en sostener el paso por milla.
10k. cómodamente en 47:22 minutos. El sube y baja era por todos lados, las avenidas planas duraban muy poco, y siempre se dan muchas vueltas.
En la milla 10, descubro a Lucy que me espera para tomar foto, me dio mucho gusto ya que solo habíamos quedado de vernos en el km.28.  La saludo brevemente y continúo tras ese "shot" anímico. Mas tarde me comentaría ella, que estando allí parada vio pasar a unos canadienses y uno le dijo al otro: "It's  fucking hilly", refiriendose a que la ruta tenía demasiadas colinas, y eso que apenas iba en el km.16, en la parte mas sencilla.


21k. Para llegar al medio maratón nos fuimos una vez mas por Mission Bay, en el cual se recorren 2 millas, entre palmeras y con las aguas del mar a un lado. Llegué a la mitad de la ruta en 1:42 horas, y ahora si deseaba que hubiera sido en 1:40, porque me sentía aun fresco y fuerte, pero luego recuerdo como se resienten las últimas millas y pensé "No, así calmado es lo correcto, hay que reservarse para terminar fuerte".
Como en el km.23 ya había gente caminando sobre el puente que cruzábamos, y es que tanto sube y baja si que castiga los cuadríceps.
Los abastecimientos como siempre muy cumplidores en todo el trayecto, muy bien organizados, regalaban geles (no acepté ninguno pues esa marca no me funciona) y hasta los ves regados en todo el camino, cuando los veo pienso "otro dólar y fracción tirado".
Las bandas de rock, los tamborileros y hasta mariachis amenizaban cada 2 millas, y funcionan un poco para hacer que se te olvide el cansancio... y las porristas, a quienes veo que poco caso les hacen, siempre que pude les dije gracias a ellas y a los aguadores. 
Igual a la gente que si sale de sus casas a apoyar, conozcan o no al corredor te ofrecen "algo" para que te sientas bien o al menos los saludos de los niños y jóvenes; en verdad que como nos ayuda todo esto.


Km. 27.5  Lucy salió a mi encuentro una vez mas, le dije que todo estaba bien, pausa, beso y a seguirle. Aunque lo interesante apenas comenzaba. Friars Road, estaba en mi mente, ya me era difícil manejar un paso de 8 minutos la milla, por tanta vuelta pero sobre todo por tanto subir, sin embargo siempre al bajar trataba de compensar acelerando un poco.
30k.  Justo me pasa el pacer del 3:30 horas, me les pegué un rato, sin intención de seguirlos mucho tiempo.
Por ahí un "gringuito", un niño de unos 7 años que estaba con sus padres bromeó al verme cuando le pasé por un lado diciendo "¡¡Oh, my eyes!!", jajaja, me reí con el, ya que se refería al amarillo fosforecente de mi camiseta, como que me quiso decir que lastimaba sus ojos.

20 Millas, o 32 kms. en 2:41 horas, tan solo por segundos un poco mas rápido que hacía un año y eso que al "half" había llegado dos minutos mas lento. Y lo mejor es que llegué hasta ahí sintiéndome muy bien, y sin temor a la mega-cuesta de casi tres kilómetros, la terrible, la mas esperada... no me iba a intimidar ni a vencer como en el 2013. No hay de otra, aquí sacrificas tu paso por milla seas veloz o no lo seas. Trataba de no ver mucho hacia adelante.
El tema de moda "Happy" sonaba fuerte con dos o tres camionetas con grandes bocinas que colocaron separadas por unos 300 metros una de la otra.   ¡Arriba el ánimo!


Sentí impotencia de no poder ayudar a dos de los deportistas de categoría de silla de ruedas, que con tan empinada subida apenas podían hacer  girar las ruedas con sus brazos, si lo permitieran los hubiera empujado por un buen rato... ni modo, así las cosas.
Al fin arriba, y contento de que el Friars Road no me venció, ya debía andar por el km. 35... ya olía a meta de maratón. Ya llevaba mas de 3 horas de acción, y me di cuenta que seguía disfrutando la ruta, el ambiente, los panoramas, todo lo que dejé de percibir en el 2013 a causa del calambre.

 Faltaba poco y de cuando en cuando me daba por echarles porras a la gente del otro lado del camellón, a la gente del medio maratón que tal vez era su primer "medio" y les estaba costando mucho esfuerzo. Por mi camino había un muchacho tirado, tal vez acalambrado o le dio un golpe de calor o algo, lo bueno es que sus amigos lo atendían y ya atrás venían los paramédicos. Apenas avancé unos doscientos metros y había otro corredor en el suelo también, que igualmente ya era atendido. Probablemente no conocían la ruta y le dieron con turbo desde el comienzo a las calles, y la ruta misma les había cobrado el ritmo, ahora que tal vez no se hidrataron lo suficiente en los abastecimientos para no restarse velocidad.
En la milla 24 había que bajar un poco y pude darme el gusto de volver a correr casi tan fuerte como cuando empecé, a 8 minutos el paso, así hasta la milla 25 o hasta donde pudiera. Mi osadía de llevar ese paso ocasionó que un dolorcito surgiera en mi muslo derecho cada vez que aceleraba en las cuestitas hacia la milla final. Bajaba el ritmo y se disipaba, entonces volvía a apretar el paso, yo quería ir a mi paso y cruzar la meta así... y volvía a dolerme, no era fuerte, pero si lo suficiente para impedirme retomar el paso que quería.



La milla 26.- Después de torear la molestia varias veces vi la meta a unos 400 metros, pasé el número 26, pero restaba el punto dos o trescientos metros, me fui lo mas veloz que pude, casi no había nadie llegando junto conmigo, iba a cruzar la meta de mi décimo maratón solito, como si fuera solo para mi. Con alegría indescriptible pisé duramente el tapete como queriendo que mi chip lo marcara con ganas. Mi 3:42 horas apenas me dejaba a 3 minutos de mi record personal, pero con esta ruta tan pesadita en verdad que me sabía a PR (personal record), como si hubiera hecho 3:30 o menos.
Aunque no me dejé obsesionar por hacer un tiempo mas rápido, le había bajado mas de 16 minutos a la misma ruta que me castigó en el 2013.
A unos cuantos pasos nos daban la medalla... vi que a todos se las daban en las manos, y era tal mi entusiasmo de haber concluído que con una sonrisa le dije a una de las señoras que las estaban entregando: "Por favor, ¿me la pone?", olvidando por completo que ella hablaba inglés, pero sin duda me entendió y lo hizo de inmediato, la colgó sobre mi cuello y todavía me regaló un fuerte abrazo sin importarle que estaba empapado de sudor y agua que yo mismo me había echado encima, y me felicitó; que bonito se siente... ¡que linda persona!
Ahora a buscar a mi Lucy, culpable de que toda esa experiencia fuera posible, en la letra H de los puntos de reunión, ahí estaba, cuantas ganas de verla de nuevo y de contarle tantos bonitos e inolvidables detalles.



MARATON:  No es una guerra de 42 kilómetros contra ti mismo, es una osadía en una odisea,
un cúmulo de gustos y de retos que se suman uno tras otro hasta cruzar la anhelada meta.







¡¡Gracias por tu visita!!




viernes, 16 de mayo de 2014

En el Medio Maratón Ensenada 2014

11 de mayo de 2014


Fotos de Yo también corro en Tijuana (Germán Rodríguez Castro).
Comer algo nuevo como desayuno precarrera sabemos que es un gran error. Si, ya lo había probado antes, mas no como previo a una carrera. El auto sabotaje comenzó curiosamente comiendo, un chocolate para diabéticos que contiene un endulzante especial que se puede fermentar en el estómago e inflamarlo, tal cual me pasó una vez que comencé a consumir líquidos antes de correr (Lucy me había advertido lo que podía pasar con este tipo de dulces). Por otro lado, al comer medio sandwich con crema de cacahuate, lo hice a la carrera, con prisa, mientras todos hablaban alrededor, me distraje tal vez por querer hablar y me dí una tremenda mordida en la lengua, tan fuerte que oí como crujió, fue algo muy doloroso. No dejaría de sangrar por espacio de dos horas. Por si fuera poco, estrenaba short en una distancia larga, ya había entrenado con el, pero apenas unos 8 kms., además de ser muy ajustado en su elástico... vaya serie de errores que me restarían comodidad al correr los 21 kms.



En Resumen:
1k.- Había estado nubladita la mañana, pero justo a la 8 a.m. ya se había despejado completamente.
2k.- Dejando atrás Playa Hermosa. Ritmo de 4' por km. A aguantar el paso.
3k.- Concentrado en el paso y buscando hacer 20 mins. en 5k.
4k.- Un poco menos de 16 mins. La panza ya la sentía inflamada y de lo otro ni me acordaba.
5k.- 20 minutos flat. ahorrando tiempo porque los siguientes siete kms. eran con cuestas.
10k.- 41:40 mins. y a subir por 2.5 kms. aunque esta vez no se me hicieron pesados como años anteriores. El paso era para llegar en 1:29 horas o garantizar record personal.


13k.- Con el cambio de ruta, ahora bajábamos; personalmente el cambio no me gustó.
15k.- Asoleado me sentí, me bajó la energía de repente y hasta consideré seriamente en caminar un rato (no lo hice). Me sentía pesado, con los líquidos inflando mi estómago, de pilón, me di cuenta que estaba rozado en ambos muslos por usar un short mas corto y "nuevo", ni modo, a bloquear lo que sintiera si quería seguirle. Fue la lucha entre el cuerpo y la mente: detente, no, sigue y no aflojes el paso, y le gané a la vocecita negativa.
17k.- Un gel hizo su efecto (error por no tomármelo desde el k10) y las fuerzas volvían.
19k.- Había llegado aquí 5 minutos mas rápido que 2 años antes, así que me perfilé por nuevo record.
21k.- Un kilómetro recto, con la meta de frente bajo un sol resplandeciente, me pareció tan largo ese trayecto; vi que podía llegar debajo de 1:32 y no aflojé el paso. ¿En que lugar podría llegar esta vez si hubo 500 participantes mas que en el 2013?, solo curiosidad, ya que a quien busco vencer es al deportista que llevo dentro, un tanto obsesionado con las marcas personales.
Pese a los detalles mal cuidados, los cuales no me dejaron disfrutar del todo el evento, no quise dar las cosas por perdidas. Y se pudo conseguir!!... 1:31:45 horas de mi reloj, era record personal, no solo ensenadense. El 1:33 del 2014 en mucho mejores condiciones había sido superado con mas de un minuto.
2015 lo esperaremos con mejor clima y ruta... hemos de volver!




Resultados de mis colegas corredores, dados por Inmudere Ensenada (aproximados ya que no hubo chips)

Rama Varonil:      Lugar de llegada:     Tiempo:
Héctor Romero              21                        1:20:11
Francisco Isais               38                        1:22:42
Héctor Buelna             119                         1:31:28
Sr. Angel                     125                        1:31:54
Víctor Ponce               295                        1:42:21
Adán Morales             316                        1:43:15
Luis Morúa hijo          318                         1:43:17
Arnol Blanco               461                        1:49:30
Víctor Ochoa              529                        1:52:00
Germán Rodríguez       597                        1:55:20
Adrián Pizarro             599                         1:55:21
Ignacio Zamarrón        604                         1:55:33
Luis Morúa Aguilar     786                         2:04:29

Rama Femenil:      Lugar de llegada:     Tiempo:
Lupita Cruz                   10                           1:35:42
Ninfa Uribe                   33                           1:48:26
Isabel Mata                   47                           1:51:53
Leslie Valladares           80                           1:58:22
Christina Robles           132                          2:07:45
Isabel Granados           192                          2:18:25  (su primer medio maratón!!)

Foto: Carlos Oliva.









miércoles, 7 de mayo de 2014

Madre Celestial, corredor terrenal


Estaba entrenando para maratón esa vez. Me dije: Iré hacia allá, son unos 12 kilómetros para llegar. Hay buena subida pero, es parte de la preparación. Estaré allá un buen rato. Platico con ella, limpio un poco el lugar, descanso y luego me regreso, igual, corriendo esos 12 kms. de vuelta a casa.

Bajé, crucé calles, semáforos, un puente, más semáforos. Subí por una colonia que ni conocía, pero sabía que por ahí podría llegar. Luego reconocí el lugar sobre unas colinas. Entré a un vado, lo salté, tenía poca agua, troté subiendo una loma, me espiné dolorosamente con una filosa planta similar en forma al agave, lancé un gemido de dolor, rodeé por donde pude, hasta llegar a la cima.

Busqué el caminito pavimentado, subí unos cuantos escalones y, al fin llegué.

Desde el año 2005 que no tengo físicamente a mi Madre. Y siempre siento esa paz y tranquilidad al visitar ese espacio especial en Colinas del descanso; lo que provoca el ver su foto impresa sobre ese rectángulo de cemento, esa bella e inolvidable sonrisa. Me imagino su voz, le cuento mis cosas, en lo que me va bien y en lo mal que a veces me resultan las cosas, a veces por tomar malas decisiones. 


Mis padres Héctor y Rosario.


Riego las plantas, y a veces me pongo a cantar bajito, ahí bajo la sombra de un mediano arbusto. Y recordé... siempre que estoy ahí sentado me acuerdo de un suceso especial que me aconteció en una visita anterior:

En esa ocasión estaba muy sensible sin duda, le decía cuanto la extrañaba, y de las ganas inmensas que tenía de oír su voz, de sentir su abrazo, de sentir su presencia. 
Como casi siempre suelo hacerlo, entoné unas canciones, las que sé que le gustaban, con voz apenas audible, pues sólo eran para ella. A escasos dos metros había un pájaro pequeño tipo petirrojo que se había parado en el arbolito de enfrente, y brincoteaba de rama en rama, curioseando.
Miré hacia el cielo azul. Era un día muy bonito, claro y soleado, y en una ocurrencia o locura, le pido a Dios que le de a ella permiso de visitarme y entonces dije en voz suave algo así:

¡Por favor! Me gustaría saber si ella escucha todo lo que mi corazón le está diciendo. Dame un señal de que es así, necesito sentir a mi Madre conmigo... haz que ese pajarito que está en ese árbol se coloque sobre mi aunque sea un instante, y así sabré que el ave es ella, mi mamá, o así sabré que ella me escucha cuando le hablo. ─Me callé y agaché la cabeza.

No sé cómo, tal vez concentré mi energía en ese deseo, pero...  pero sucedió. Me estremecí cuando vi volar el ave hacia mi. No me quise mover ni un poquito. Se había posado sobre mi hombro izquierdo, y toda mi piel se erizó; estaba conmocionado, que tan sólo alcancé a decir: "¡Hola!"  y en un par de segundos (que deseé hubiesen sido minutos) el pajarito voló de regreso al árbol para estar otros dos segundos ahí, me miró y se fué. Voló lejos, quién sabe a dónde.

Ahora lloraba un poco, pero de alegría. Tuve que agradecer por semejante regalo, por esa bella y celestial manera de cumplirme un deseo.



Foto: Ricardo Castillo


Sí, eso sucedió en una visita anterior, y desde entonces sé que en momentos clave de mi vida ella sigue presente en mi. De hecho siempre me he considerado una extensión de su vida, sé que si voy a un lugar lejano, a un maratón o de vacaciones ella va conmigo. Que si veo el mar, un bosque o en un jardín de flores ella está disfrutándolo también a través de mi... las flores, eran casi su obsesión, las amarillas sobre todo; en sus manualidades llegó a hacer flores de papel, de popotes, de alambre e incluso de jabón para manos. Crear flores era lo suyo. ¡Qué bella mi Madre!

Por cierto, me disculpé por no llevar flores. Era hora de regresar, de bajar como pudiera por entre las espinas y el vado, y por no seguir el mismo camino bajé por otro lado, pero error, ahora una jauría de perros adelantados a su amo salieron a perseguirme (y no exagero pues conté como ocho canes). Él debe haber pensado que yo era un ratero queriendo entrar a su propiedad. Solo corrí con piedras en los puños, huí por lo seco del vado hasta salir a la calle por donde había llegado.

Ahora a regresar a casa, con ritmo de unos 5 minutos por km. y con muy poca agua en mi botella. Pero contento, por cumplir con mi visita, aunque sé que en realidad "Ella" no está ahí, está en mi mente, alma y corazón, y que la llevo en mi vaya a donde vaya, porque su amor tan grande y verdadero siempre estará impregnado es todas las moléculas de mi ser.





 A Mamá Rosario 


Dormía abrazado a tus ropas
las últimas que usaste mientras vivías en casa.

No quería que mis lágrimas las humedecieran
ni que mis puños las estrujaran hacia mi sofocado e inconsolable pecho.

Encadenado a la pesadumbre, una larga temporada así transcurrió
hasta que resignado, aquellas ropas guardé, no para olvidar
tan sólo para mitigar un poco el dolor.

Y aunque la tristeza se había mudado a mi habitación
te inventé un viaje, una nueva vacación, del cual volverías algún día
cuando quisieras, cuando me extrañaras.

No obstante, sería egoísta si te pidiera volvieras ya
pues te prefiero rodeada de luz y en una amarilla rosaleda
porque te quiero inmensamente feliz, por eso mejor quédate allá
y te ruego me invites a verte cuando ya me tenga que marchar

porque sí muero... muero de ganas por oír tu voz
por besar tu sonrisa, por volverte a abrazar.
                                   




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